"La
minoría se ha apropiado a de la noticia y la usa contra la mayoría"
Ramón Reig García
Erasmo R.
Ramón
Reig García es profesor titular de Estructura de la Información
Periodística de la Universidad de Sevilla, director del Grupo
de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación
y de la revista académica Ámbitos, especializada en
Comunicación (Departamento de Periodismo II, Universidad de Sevilla)
y acaba de presentar, está recién sacado del horno, como
se suele decir un interesante libro titulado "Dioses y diablos mediáticos"
en el que analiza la actividad de los medios de comunicación
en la sociedad actual.
Tiene una extensa
labor profesional en el Correo de Andalucía (1975 y años
sucesivos como colaborador), Semanario Tierras del Sur (1976-1979), como
redactor, Radio Cadena Española (RCE) (1976 y 1979). Colaborador
como director y presentador de programas sobre Universidad, Educación
y Cultura (esa frecuencia pertenece en la actualidad a RNE) y Mundo Obrero
diario y Semanal (redactor, 1979-1981), entre otros. Es, además,
autor de varios libros sobre periodismo y poemarios.
ENTREVISTA
Ramón ¿qué es lo que te propones con un libro que
enfoca tan críticamente un tema que a ti te afecta tan personalmente
puesto que eres periodista?
Ramón Reig García:
Pues lo que
trato de probar es cómo los medios van creando elementos positivos
y negativos con el objeto de configurar una opinión pública
favorable o desfavorable a algo o a alguien. Pero, si me permites, querría
antes advertir que, pese a lo que se pueda pensar, frente a lo que estamos
en realidad es ante un proceso de auténtica apropiación de
la información que habría que enmarcar dentro de una perspectiva
histórica muy larga, es decir, que pese a lo que pueda parecer,
no es un fenómeno nuevo ni mucho menos.
Ahora se crean
por los medios de comunicación estereotipos positivos o negativos,
esos dioses o diablos que dan título a mi libro, según interese
a la estructura mercantil pero, en realidad, no es más que la apropiación
de la noticia por parte de una minoría que, además, utiliza
esa apropiación contra la mayoría.
Bien, pero has dado a entender que esto no es un proceso nuevo, ¿puedes
extenderte un poco sobre este aspecto?
Ramón Reig García:
Sí, vamos a ver. Lo que explico en
el libro es que, por ejemplo, en el
antiguo Egipto, se produce un pacto
entre los
faraones, los sacerdotes, los funcionarios y los militares que
da lugar a unos intereses de tipo económico que requieren monopolizar
el mensaje para configurar la mentalidad de la gente. De ahí salen
las pirámides.
Y aún
más cercano y, tal vez más comprensible, es el caso
de los capiteles de las iglesias románicas de la
Edad Media. En
estos se va contando un mensaje de tipo religioso a un pueblo en su mayoría
analfabeto. Lo mismo pasa en las cristaleras de las
catedrales góticas,
que son los periódicos de la época. Como verás el
mensaje siempre lo cuenta una minoría.
Hoy se llama
conglomerado de la comunicación pero, salvando las diferencias,
pues es lo mismo que los mensajes de las pirámides y las catedrales.
"la
democracia actual es ficticia"
Ramón Reig García
Es decir, que de una manera u otra, siempre se ha creado opinión...
Ramón Reig García:
Pues sí,
porque incluso las monarquías absolutas lanzaron periódicos
y también la nueva clase naciente, que era la burguesía tuvo
los suyos. Lo que pasa es que, entonces, se produjo una lucha de opinión,
es decir, hasta ese momento, el mensaje era único, venía
de una sola de las partes pero, desde ese instante, ya hay dos partes
contendientes por apropiarse del mensaje.
Y esto tiene su punto de no retorno con la
Revolución Francesa...
Ramón Reig García:
Sí,
es, más o menos, a partir de esa época cuando se logra el
apogeo y de donde parte todo el desarrollo que después se ha producido.
No hay que olvidar que, el mundo de hoy, está basado en la clase
triunfante de entonces, que fue la burguesía. Empezó creando
medios escritos, luego emisoras de radio,
televisión y todo, lo
que ha llegado después.
Se llaman Disney,
Time Warner, Vivendi, que se han ido apropiando del mensaje y sobre todo,
desde la Segunda Guerra Mundial, vienen diciéndole a la gente "esto
es positivo, esto es negativo" y no importa que lo que ellos consideran
positivo, no sea en realidad lo más positivo para la sociedad.
Entonces para
llevarse a la gente a su lado, crean elementos diabólicos, como
puede ser el caso de Hugo Chávez (presidente de Venezuela) o se
crean elementos positivos como puede ser el
Papa. Lo más paradójico
del caso es que Chávez ha sido elegido en las urnas y el Papa no,
y digo esto porque el Papa es un jefe de Estado, además de guía
de los católicos. Este es un poco el espíritu del libro.
¿Y nosotros los lectores o receptores del mensaje somos conscientes
de todo esto?
Ramón Reig García:
No te quepa
la menor duda. Sería inexacto decir que los manipulados no son,
la mayor parte de las veces, conscientes de su propia manipulación.
Es más, el manipulado se deja manipular. Pero, sobre esto, quiero
hacer una aclaración. En el libro no hablo de buenos y malos. No
quiero que se piense que los diablos son los medios y los dioses son los
probrecitos manipulados, nada más lejos de la verdad.
¿Por qué ocurre esto?
Ramón Reig García:
El público
occidental tiende a la comodidad y esto será así mientras
exista una gran clase media que tenga sus necesidades cubiertas. La tendencia
es llegar a casa y hacer dejación de las responsabilidades. Por
ejemplo, dejación de cómo educar a los hijos y cómo
se educa uno a sí mismo.
El ciudadano,
llega a casa cansado y desganado y pone programas de entretenimiento y
no quiere complicarse la vida. En resumen, que es cierto que unos manipulan
descaradamente y que otros se dejan manipular. No hay nadie totalmente
inocente en esto.
Pero los manipuladores parece que se sitúan en todos los lados,
con mensajes distintos que por lo que tú dices ¿tienden a
crear un estado de opinión que, en realidad, no signifique una alteración
del sistema?
Ramón Reig García:
Claro, es que
hay mensaje coyuntural y un mensaje estructural. Por ejemplo, en un periodo
electoral toca apoyar al PP o al PSOE, a Zapatero o a Rajoy, pero mañana
estará otro que no se llamará así y al que también
se apoyará o se criticará. Esto entra en lo que se puede
llamar la dinámica del juego democrático en el sentido infantil
de la palabra juego. Así que, muchas veces, los medios apoyan a
unos u otros en función de criterios meramente mercantiles.
En este sentido,
el diario "La Razón", por ejemplo, tiene que buscar un público
más a la derecha que el ABC, de forma que recupere a los lectores
que algún día tuvo "El Alcázar" (diario extinto de
extrema derecha), pero, en el fondo, son repartos de papeles, parecido
a lo que sucede en una obra teatral. Este sería el mensaje coyuntural.
Y luego hay
un mensaje estructural en el que los medios se diferencian muy poco sustancialmente,
y es cuando interpretan que puede haber alguien que atenta contra el llamado
"orden occidental" o contra el "nuevo orden mundial", que es el que declaró
George Bush (padre) cuando cayó la U.R.S.S. y esto para decirlo
claro es: "el que no pase por mi aro es un terrorista y está en
el eje del mal". En este mensaje hay bastantes menos diferencias sustanciales.
Por ejemplo,
se intenta dar un golpe de estado contra Hugo Chávez y lo celebran
todos. Ahí ya las diferencias no existen o desaparecen. Y pasó
exactamente lo mismo en la
guerra contra Iraq.
Pero, en este caso sí hubo más diferencias...
Ramón Reig García:
Pues si nos
fijamos bien, veremos que al inicio de la guerra todos los medios dieron
la versión que quería la Casa Blanca, es decir la de "ataques
selectivos", sin comprobar sobre el terreno si esto era sí, porque
además era imposible la comprobación, y sacaron fotografías
de agencias multinacionales en el que decían "Estados Unidos lanza
un ataque selectivo". Lo curioso del caso es que no decían "la Casa
Blanca afirma que..." sino que hacían suya la opinión de
un señor que se llama Bush, que encima no representa a nadie porque
ha sido elegido por una exigua minoría en su país.
Es verdad que
después, afortunadamente para el periodismo, esta guerra o esta
invasión no se ha cubierto de la misma forma que los bombardeos
del año 1998 y del año 1991.
¿E internet qué papel puede jugar? Porque hay multitud de
páginas que están vinculadas incluso a organizaciones terroristas
o muy críticas con el sistema, y son de acceso libre. Parece que
el sistema no las controla.
Ramón Reig García:
Eso es lo que
se llama la comunicación alternativa. Pero pese a lo que parezca
en realidad el sistema sí controla eso, porque dentro de internet
ya nadie está seguro. Hay cada vez un mayor intervencionismo del
estado en la red. Antes, por ejemplo, Microsoft no dejaba que los servicios
secretos se metieran para saber los clientes que tiene, a partir del 11
de septiembre ya no es así.
Efectivamente,
durante mucho tiempo el poder no ha podido controlar esta vía de
comunicación y, en ese sentido fue algo nuevo, pero cada vez está
más controlado.
Además
esa comunicación alternativa es un montón de gente lanzado
tiros cada uno por su lado pero sin articulación entre ellos, mientras
que los grandes conglomerados mediáticos, sí colaboran entre
ellos. Son más colaboradores que enemigos.
Pero, en fin,
desde luego, eso es mejor que nada y en todo caso es muy interesante, aunque
sería mucho más efectivo si el mensaje antiglobalización,
por poner una caso, estuviera articulado. No tienen contacto entre ellos,
todo lo contrario que los medios de la fuerza mercantil.
Entonces parece que estamos abocados definitivamente el pensamiento único,
al desastre total...
Ramón Reig García:
Desde luego
hay ese riesgo de que se produzca un
mundo orwelliano. Pero yo expongo
en el libro una idea, que planteo como interrogante, y es que, eso que
tú consideras como un desastre total, no lo sea en realidad. Es
posible que en definitiva el ser humano sea así, es decir, que esto
sea una parte de la evolución del propio hombre. Yo espero que no
acierte, pero para que no llegase a ser así, hay que hacer una labor
educativa mediática desde la escuela.
Y entonces
surge otra cuestión, ¿quién hace esa labor educativa?
Habría que empezar por crear un cuerpo de profesores de ese tipo
muy concienciados y muy preparados en comunicación y en historia
y ¿dónde está esa gente? Además me da la impresión
de que verdaderamente no hay interés por crear ese cuerpo educativo.
¿Puede que todo esto sea consecuencia de una cierta connivencia
económica? Quiero decir que, el sistema admite un cierto tipo
de oposición, dentro de ese juego al que antes te has referido,
pero que, si te sales del papel, te cortan la viabilidad negándote,
por ejemplo, la publicidad, esencial para sobrevivir...
Ramón Reig García:
Lo que yo sostengo
en el libro es que la democracia actual es ficticia.
Pues eso es muy grave...
Ramón Reig García:
Pues te lo
digo con toda claridad porque si se le aplican a la democracia las reglas
de la empresa, es decir, una especie de Democracia Sociedad Anónima
tendría que quebrar.
Los partidos
políticos, esencia de la democracia no funcionarían, los
sindicatos lo mismo, muchas de las ONG tampoco funcionan sin dinero público
e incluso la iglesia recibe todavía mucho dinero del Estado.
Y la prensa...
Ramón Reig García:
Claro, la prensa
y las organizaciones empresariales. Es decir que todas las sociedades que
forman la democracia viven del estado o sea que en definitiva es una gran
farsa. Y eso provoca que muchas personas no quieran participar en la farsa.
Pero eso parece que choca con la idea de la manipulación...
Ramón Reig García:
No. Es que,
una cosa es que se pueda manipular, y otra cosa es que los ciudadanos sean
absolutamente estúpidos. Hay algo que se llama el inconsciente colectivo
y que crea la opinión pública que, a veces, funciona de forma
inexplicable, desde luego, al menos para mí, es un misterio. Por
eso los del sistema llaman a los ciudadanos continuamente a la participación.
¿Tú crees que si la gente estuviera contenta y a gusto con
lo que hay habría que hacer esos llamamientos continuos a la participación?
Otro ejemplo;
Los medios tienen que estar lanzando cada dos por tres regalos, ofertas,
libros, colecciones, para vender y lo más curiosos es que no es
para conseguir lectores sino para conseguir compradores. O sea, sabemos
que nos están manipulando pero no somos idiotas.
Hay que reconocer
que, en definitiva, la democracia está vigilada y para mayor abundamiento,
es incierto que en la democracia quepan todas las ideas. O mejor dicho,
unas tienen la posibilidad de decir el 99 por ciento de los mensajes y
las demás tienen que repartirse en uno por ciento restante.
Por eso, si
alguien se propusiera cambiar el sistema, el mercado, aunque utilizara
los medios más democráticos sería eliminado, como
le ocurrió a Salvador Allende en Chile.
Te admiten
mientras tu ideología no suba peligrosamente para el sistema, si
subes demasiado te aíslan.
¿Estás ya preparando el próximo libro?
Ramón Reig García:
Pues de momento
no estoy preparando nada, porque en los últimos años, desde
el 2001, he salido a libro por año y ahora quiero parar un poco,
editar menos y estudiar más, escuchar más a la gente y me
he propuesto que, otra obra de estudio, con detenimiento, pues deberá
esperar un poco.
Espero que no sea mucho...
Ramón Reig García:
Pues unos dos o tres años.
Muchas gracias Ramón y yo también deseo que tus pesimistas pronósticos no se cumplan.
Ramón Reig García:
No, muchas
gracias a "Anika Entre Libros", que es la demostración de que aún
queda algún resquicio para formar otro tipo de opinión.
No es costumbre de este entrevistador hacer comentarios al margen de la
propia entrevista. Pero, por una vez y sin que sirva en absoluto de precedente,
creo mi deber periodístico decir a los lectores de Ciberanika que
hemos asistido a la confirmación de lo que Ramón Reig
ha
explicado. Desgraciadamente, hemos comprobado hasta qué extremo
se ha pretendido engañar a los ciudadanos con motivo del bárbaro
atentado ocurrido en Madrid. La manipulación por parte de quienes
deberían garantizar la pureza y transparencia de una información
en un asunto de tan extrema gravedad, ha llegado a ser absolutamente
inadmisible, especialmente en los medios públicos.Pero también
es verdad que, dentro de una demostración de civismo inapelable,
la
ciudadanía les ha puesto en su sitio; en el rincón más
oscuro de la historia.
Erasmo
R. ©
www.ciberanika.com
