Con "El diario de tapas rojas", Antonia
Cortijos ha entrado de una forma magistral en el panorama literario.
Una novela que mezcla el género negro y la trama histórica. Hablamos con ella sobre
su novela.
ENTREVISTA
Antonia, hasta ahora, tu trabajo en el mundo de la literatura había
sido en la ilustración de
libros infantiles y juveniles. ¿Cómo
ha sido la decisión de dar el paso a la literatura de adulto?
Antonia Cortijos:
Yo siempre
he sido una lectora compulsiva. Cuando lees un buen libro, como cuando
ves una buena película, te entran unas ganas locas de comentar con
alguien todo lo que te ha parecido o has sentido, y en mi entorno no tenía
demasiadas posibilidades, por eso, cuando mi amiga Hortensia me propuso
entrar en un grupo donde una vez al mes se iban a leer libros y comentarlos
me apunté sin dudarlo.
Pero
resultó que en realidad era un curso de escritura creativa, y también
teníamos que escribir pequeños relatos.
Así
empezó todo.
Dos
años después, mi profesor, Edgardo Dobry, me dijo: "Antonia, tú ya escribes con dignidad ¿Por qué no intentas hacer algo
más largo?"
Y a
mí cuando me dan permiso me lo tomo, y a los pocos días el
germen ya estaba en mi cabeza.
Mezclas en la novela tres épocas muy distintas logrando crear una
intriga perfectamente hilvanada. ¿Tenías claro desde el principio
lo que querías escribir? ¿O más bien te fueron surgiendo
nuevas ideas a medida que escribías? Dicho de otro modo: ¿tenías
un esquema previo y lo has seguido al pie de la letra?
Antonia Cortijos:
Todo
ha sido un poco caótico. La raíz fue un relato corto sobre
fantasmas que tenía escrito. Empieza con una mujer (Irene) que está
escribiendo en su diario la discusión de su padre con su hermano.
Es el 26 de Julio de 1909. De pronto escucha gritos y galopar de caballos,
sale al balcón, y una bala perdida la mata. El relato pasa entonces
a la actualidad, donde una mujer (Julia) que acaba de perder a su madre,
y su hijo, están ordenando la casa de la difunta. De pronto, oye
un fuerte olor a nardos y una luz iridiscente se forma en la esquina del
comedor, se aterroriza, en fin, pasan una serie de cosas y finalmente el
hijo encuentra por casualidad, en un escondite secreto, el diario de la
tía abuela Irene. El relato se acaba, cuando la madre empieza a
leer las mismas palabras que al principio del cuento está escribiendo Irene.
Eso,
y que yo acababa de leer “El enigma sagrado” y necesitaba explicar y sobre
todo explicarme cuál podía ser históricamente lo más
cercano a la realidad.
Así
empezó el libro, en mi cabeza, y salió página a página.
Lo único “diferente” fue escribir las tres historias por separado
empezando por la época romana, luego el diario y finalmente el año
2002. Luego fui puliendo y entrelazando. La idea de que el diario se lea
todo seguido a mitad del libro fue lo último que decidí.
Tu novela es en gran parte policíaca o detectivesca. Todo escritor
que se mete en este género tiene algún maestro.
Lorenzo Silva tiene a
Chandler, Vázquez Montalbán
a Simenon. ¿Tienes
tú a alguno?
Antonia Cortijos:
Creo
que me pondría al lado de
Lorenzo Silva, es mucho
Chandler el Chandler.
El inspector Torralba me ha recordado mucho a Pepe Carvalho, el inspector
Matas se parece a Biscuter e incluso hay un personaje que me recuerda a
Bromuro. Además de trabajar todos investigando, son apasionados
de la gastronomía como los personajes de Vázquez
Montalbán.
¿Me equivoco al establecer estas semejanzas?
Antonia Cortijos:
No te
equivocas. Después de haber leído a
Andrea Camillieri y ver cómo ha homenajeado a
Montalbán con su personaje Montalbano, a mí
también me apeteció unirme al grupo. Aunque Juan Torralba
tiene también algo del comisario Brunetti, personaje de
Donna Leon,
y Matas, quizás me recuerde más a Fermin Garzón, el
ayudante de Petra Delicado, los personajes de
Alicia Giménez Bartlett.
¿Por qué has preferido que tus personajes sean de la policía
en vez de detectives privados?
Antonia Cortijos:
No sabría
decirte, salió como algo natural, como si tuviera que ser así.
Antonia, has entrado en la novela de una forma magistral. Tus personajes
forman un grupo de detectives excelentes y cada uno de ellos tiene sus
características que los hacen peculiares. ¿Has pensado en
rescatar a los personajes y ponerlos a investigar otros casos y así
hacer una saga? Incluso desde el punto de vista de la sociedad secreta,
podrías escribir una segunda o tercera parte.
Antonia Cortijos:
La verdad
es que le he cogido mucho cariño al personaje de Juan Torralba y
en el segundo libro que estoy escribiendo en estos momentos, también
es él quien lleva el caso, aunque esta vez tendrá que desplazarse
a Madrid, hacer varios viajes en el puente aéreo.
Ya
ha habido más de una persona que me ha pedido una segunda parte
con El Círculo Garum como eje, pero en estos momentos estoy tan
liada con todas las investigaciones de mi segundo libro, que no tengo cabeza
para nada más.
Barcelona vuelve a ser escenario de una novela:
Mendoza, Vázquez Montalbán,
Ruiz Zafón,
Marsé, Falcones…
Hay un sinfín
de escritores que utilizan la ciudad condal como telón de fondo
y además sus obras obtienen un rápido reconocimiento. ¿Es
Barcelona una ciudad talismán para la literatura?
Antonia Cortijos:
No sé
si es talismán, pero es mi ciudad, la amo, y me encanta hablar de
ella. Además yo nací en el gótico y lo que dice Julia
en un fragmento del libro es exactamente lo que yo pienso. Hubo dos momentos,
mientras lo estaba escribiendo, que lloré con un sentimiento de
ternura inmenso. Tecleando y llorando, que había que verme.
Te transcribo uno de ellos:
“…Llenaron
su mente las imágenes de los amigos que lo esperaban al otro lado
de la laguna Estigia y su cuerpo se inundó de ternura, miró
hacia Barcino, hacia las murallas que protegían la ciudad a la que
había dedicado su vida: “Cuánto la amo” pensó, y mientras
se acercaba, susurraba palabras al viento…”
En tu novela hay una sociedad secreta, el Círculo Garum. Aunque
ya hace años que se escribe sobre organizaciones secretas, ahora
está muy de moda escribir sobre ello porque los lectores tienen
especial interés. ¿A qué crees que se debe esta demanda
entre los lectores? ¿Quizá por éxitos como
El código
da Vinci?
Antonia Cortijos:
Creo
que todo lo secreto, lo mágico, lo inaccesible, despierta en nosotros
energías internas que se conectan con ese lado mágico que
antes del
Neolítico debíamos tener perfectamente desarrollado.
Creo que la magia existe, y está en nosotros.
De las tres historias que se narran en la novela, ¿cuál de
ellas te ha supuesto más trabajo? ¿Quizá la primera?
Antonia Cortijos:
La correspondiente
al diario, a La Semana Trágica.
Antonia, aunque los escritores no tienen muchas noticias de lo que opinan
los lectores, ¿has recibido algún comentario de ellos sobre
tu novela?
Antonia Cortijos:
He leído
el que has hecho tú para esta revista, que te agradezco sinceramente.
Estoy de acuerdo contigo en que lo mejor que le puede pasar a un libro,
es que se recomiende por el boca a boca.
Antes has comentado que preparabas un segundo libro. ¿Cómo
llevas el trabajo?
Antonia Cortijos:
Estoy
metida hasta las cejas. En la
Biblioteca Nacional de Catalunya ya me conocen
por el nombre y estoy quemando el disco duro, de tanto navegar por Internet.
Esperamos volver a leerte pronto porque nos ha gustado mucho El diario de tapas rojas.
Muchas
gracias por tu tiempo y un abrazo.
Antonia Cortijos:
Gracias
a vosotros. Ha sido un placer.
Manel
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Ficha
"El diario de tapas rojas" en Anika Entre Libros
Artículo:
Ha nacido una nueva novelista y ha escrito una buena novela: Antonia Cortijos
y “El diario de tapas rojas”