En casi todos los medios
se presenta el libro como la
biografía no autorizada de Pedro
Almodóvar. A mí, al leerlo, más que la biografía me ha parecido un relato a caballo
entre la novela y el ensayo donde Almodóvar tiene un papel fundamental.
Jaime Royo-Villanova:
Te ha parecido lo que es. Antes de escribir el libro mandé la sinopsis, estructura
y planteamiento a la editorial para que no cupiera duda de lo que iba a hacer. Me
dijeron que adelante. Mi sorpresa vino cuando descubrí que en sus boletines lo calificaban
como biografía no autorizada.
¿Crees que suscita más interés por llevar esa etiqueta de “No autorización”?
Jaime Royo-Villanova:
No. En mi opinión es un error. Vender un tipo de libro como si fuera
otro, a parte de un engaño, te aleja de tu verdadero público y te hace llegar a
otro que puede sentirse lógicamente decepcionado.
Pregunta obligada: he leído que Almodóvar se negó a colaborar alegando que
estaba muy ocupado con la promoción de “Volver”. Sinceramente, ¿crees que es cierto
o que quizá fue una excusa por el estilo de la biografía?
Jaime Royo-Villanova:
Creo que era cierto. Tal vez si ambos hubiésemos tenido más tiempo él hubiera participado.
Por desgracia, vivimos en una sociedad vertiginosa.
Te comentaba lo del estilo porque algunos lectores la califican como frívola.
A mí, personalmente me parece todo lo contrario. El personaje de Juan dice grandes
verdades e invita a la
reflexión…
Jaime Royo-Villanova:
Juan, el narrador, es un hombre roto. No se atreve a actuar, pero, en compensación,
a la hora de pensar es muy radical. Su verdadera vida acontece interiormente.
Piensa, imagina, fantasea. Relaciona la multitud de datos que le proporcionan las
lecturas y películas con las que llena sus horas muertas, que, a excepción del tiempo
que dedica a pasear, son todas. Juan es un divagador de corte extremo.
Antonio Holguín, en su análisis sobre el director (Ed. Cátedra) anuncia en el epílogo
que debido al éxito internacional del director no lo pudo entrevistar, aunque le
ayudó su hermano Agustín. ¿Tan difícil es acceder al autor manchego? ¿Tuviste noticias
tú de Agustín o alguien cercano que se prestara a colaborar?
Jaime Royo-Villanova:
Sí, es difícil acceder a Pedro Almodóvar. Yo no tuve noticias ni de él, ni de nadie
de su entorno.
Tu primer libro fue también una biografía: “El
último playboy” sobre Porfirio Rubirosa. ¿Existe una explicación sobre
por qué tus dos primeras publicaciones son biografías o es simple casualidad?
Jaime Royo-Villanova:
Mi única intención al publicar estas dos novelas, que no biografías, ha sido la
de entrar en el mercado editorial y hacerme un hueco. Hoy en día, para un autor
que empieza, resulta más fácil publicar “biografías” que el tipo de obras que yo
escribo. Necesitaba un respaldo, algo que justificase, de cara al editor, el apostar
por mis novelas de ficción, que son muy arriesgadas.
Por así decir, estos dos libros han sido la ganzúa que he utilizado para entrar
en el mundo editorial. Desde luego que me interesaban los personajes en torno a
los cuales giran los dos libros (un Súper-Macho follador y un friki maricón enamorado
de Pedro Almodóvar como es Juan), pero para mí, han sido sólo parte del viaje para
publicar otras cosas que me causan más placer.
¿Cómo fue el proceso de documentación para “Almodóvar, mon amour”?
Jaime Royo-Villanova:
Angustioso, intensivo y pormenorizado.
¿Siempre te ha gustado su cine? ¿En qué parámetros te basaste para analizar
las películas? Porque salen largas descripciones de escenas y
diálogos.
Jaime Royo-Villanova:
De su cine hay películas que me gustan más y otras menos, es natural. Los parámetros
de análisis son los supuestos en un hombre como Juan, y las descripciones
están ahí porque me ayudaban a encuadrar la personalidad y divagaciones de él. Juan
ve en las películas de Almodóvar su vida no vivida.
De todas sus películas, ¿con cuál te quedas y por qué?
Jaime Royo-Villanova:
“Laberinto de pasiones”, por la frescura, sinceridad y gamberrismo. Estrangula al
guión para que escupa lo que él quiere y, en ese sentido, es una película forzada,
pero a la vez es un fiel retrato de la loca juventud de finales de los setenta y
primeros 80. Las actuaciones del dúo “Almodóvar y McNamara” son asombrosas. Dejarán
boquiabierto a cualquier espectador de cualquier tiempo presente y futuro.
¿Cuál crees que es el secreto de su éxito para ser aclamado internacionalmente?
Jaime Royo-Villanova:
Se mezclan muchas circunstancias, pero el principal secreto para alcanzar el éxito
radica en ser y hacer lo que de verdad quieres ser y hacer. Después, la receta es
sencilla: trabajo, trabajo y trabajo.
¿Cuáles son las mayores dificultades a las que se enfrenta un escritor a la
hora de publicar una biografía?
Jaime Royo-Villanova:
Encontrar el personaje que la editorial piensa que vende más…
Juan es un personaje que no se atreve a vivir su vida y la vive a través de
la de Pedro. ¿Cómo surge la idea de enfocar la biografía a través de un
personaje así?
Jaime Royo-Villanova:
Surge de la necesidad de decir muchas otras cosas no directamente relacionadas con
Pedro Almodóvar. Una voz ficticia como la de Juan me brindaba la oportunidad de
plantear cuestiones de mi propio
universo existencial y creativo. Lo
aprovecho como válvula de escape, para poder decir lo que, de otro modo, no hubiera
podido en una biografía...
De hecho su problema no es sólo
aceptar que es gay, sino que en cierto
modo se siente prisionero en un cuerpo que no le corresponde. Muchas veces habla
de sí mismo en femenino…
Jaime
Royo-Villanova:
Sí. Juan es una mujer dentro de un cuerpo masculino. Eso y haber nacido en los años
40 es su desgracia.
En un momento de la novela Juan cita el Éxodo 3,14 “Yo soy el que soy”,
sin embargo no se atreve a ser quien es…
Jaime Royo-Villanova:
Y se tortura por ello. Quiere pero no puede.
De hecho él mismo dice que el “pecado es no cumplir con los deberes que tu
alma impone”. Aún así, sigue sin aceptarse… ¿Esta cierta hipocresía se
basa fundamentalmente en el miedo? ¿Quizá por la generación a la que pertenece?
Jaime Royo-Villanova:
En efecto.
Aunque podríamos asegurar que el final es un tanto esperanzador. Juan deja
de ser un hombre estático para “hacer cosas que nunca ha hecho”. ¿El
amor logra salvarle de la
locura?
Jaime Royo-Villanova:
No, el amor no. Juan comienza a vivir cuando comienza a renunciar a ese amor obsesivo
que siente por Pedro Almodóvar. Ese amor imposible, maldito y loco lo mantenía encerrado
en una vida artificial. Le sucedía como a todos esos adolescentes que ya no quieren
salir del mundo virtual que han creado al frío cobijo de sus ordenadores.
Aún así es un amor totalmente platónico. ¿Consideras que este tipo de amor
puede llegar a ser perjudicial o enfermizo?
Jaime Royo-Villanova:
Sí. El amor en sí ya es bastante peligroso, pero cuando el amor platónico se da
en una persona adulta, en mi opinión, es un síntoma de que algo no funciona.
Mencionas una idea que me ha gustado. El deseo de Juan de poder olvidar las
películas de su ídolo para que cada vez que las viese las disfrutase con la pasión
de la primera vez. ¿Qué le gustaría a Jaime Royo-Villanova poder olvidar para disfrutar
al máximo?
Jaime Royo-Villanova:
Mis vidas pasadas, pero curiosamente el proceso es inverso. ¡Cada vez las recuerdo
mejor! Es broma. El hecho de recordarlas me hace vivir de manera 100% CREADORA.
No me gusta repetir las mismas experiencias. Para disfrutar al máximo me gustaría
olvidar cualquier tipo de miedo posible o imposible. Pero nunca olvidarme del Corazón.
Hablas del libro “El viaje a la felicidad” de
Eduardo Punset. Dice que la próxima
generación vivirá 400 años, a lo que Juan añade “o los que vienen aprenden a ser
felices o a ver qué hacen con 400 años de angustia”…
Jaime Royo-Villanova:
Eduardo Punset, que por cierto me tiene que devolver el libro que le presté la última
vez que nos vimos (“Reason in Madness”, Eduardo, te recuerdo), divulga en
“Viaje
a la felicidad” que eminentes científicos de todo el mundo han comenzado
a estudiar en qué consiste la ídem porque no les cabe duda de que las expectativas
de vida del ser humano van a multiplicarse por cuatro gracias a la terapia genética.
Su postulado es el siguiente: qué va a hacer el hombre con toda esa cantidad de
tiempo disponible…
Otra cosa, ¿sabes cuál es el enemigo Nº1 de la
felicidad de acuerdo a sus estudios?:
el miedo. ¡Empequeñece el hipotálamo!
Las películas de Almodóvar suelen bastante corales, los personajes secundarios
tienen un papel importante. En tu obra también lo son Gonzalo, el sobrino de Juan,
y el vendedor de kebabs. ¿Qué aportan a la vida de Juan?
Jaime Royo-Villanova:
Gonzalo es la oportunidad que él tiene para que su historia no se repita. Además,
a mí me servía para generar intriga. El vendedor de kebabs es la llave mágica para
salir de su encierro.
Me ha llamado la atención una curiosidad que explicas. El año en que Pedro
nació le dieron el Oscar a Vivien Leigh por “Un tranvía llamado deseo”, la obra
que representan en “Todo sobre mi madre”, película que también le haría ganar a
él un Oscar. ¿Destino o casualidad?
Jaime Royo-Villanova:
La casualidad no existe y el destino se elige haciéndolo. La respuesta es “destino”.
En la novela aparecen varios fragmentos (de
Patty Diphusa y de la película “Eva
al desnudo”) que no dejan muy bien parados a los
fans. ¿Lo incluiste sólo por la obsesión
de Juan o crees que Almodóvar comparte hasta cierto punto ese sentimiento?
Jaime Royo-Villanova:
Ambas cosas, pero sobre todo la primera. Soy anti-fans. Anti-mitos. La obra es una
cosa y el creador otra.
Podríamos asegurar (en cierta medida) que Almodóvar utiliza el cine para exorcizar
algunos
fantasmas. Como sus traumas escolares
(La ley del deseo, La mala educación) o la mala relación con su padre (Tacones lejanos).
¿Qué esperas transmitir tú con tus escritos?
Jaime Royo-Villanova:
Es habitual que un artista se sirva del arte para curarse. En realidad, para eso
está, en parte, la propia vida: para curarnos. Y el camino debe recorrerse. Sin
embargo, opino que sólo el artista que se cura es capaz de crear libremente. Opino
que sólo cuando has superado la línea de tus traumas, cuando has perdonado y te
has perdonado, cuando ya no creas desde la visceralidad, sino desde la paz, puedes
dar lo mejor y más completo de ti mismo. Aspiro a ello.
Almodóvar dijo “el mensaje de mis películas va dirigido al corazón y a los
genitales”. ¿A quién va dirigido el libro?
Jaime Royo-Villanova:
En general, a quien le guste la literatura. Y en particular a los editores que crean
en Ella... Que haberlos haylos.
Muchas
gracias Jaime, por tu tiempo y amabilidad. Y por darnos a conocer un poquito mejor
al director manchego…
Jaime Royo-Villanova:
Me he dado a conocer más a mí que a él, así que muchas gracias a ti por la entrevista.
Es decepcionante que la mayoría de
periodistas con quienes hablo no se
hayan leído el libro!!! Gracias, Patricia.
Patricia Tena ©
www.ciberanika.com
Enlaces Relacionados
Ficha "Amodóvar, mon amour" en Anika Entre Libros
RESPONSABILIDADES: En esta
web no existe ningún tipo de copia literal por parte de Anika a menos que le hayan
dado permiso para su uso autores o editoriales, o que no pertenezca a las propias
fichas personales de libros de leídos de la webmaster. Anika es creadora y dueña
única de los argumentos y opiniones de "Anika Entre Libros" firmados por ella, y
por ello decide hacer públicos sus propios textos. Si alguien quiere utilizar cualquier
parte de esta web póngase en contacto con ella. Del resto de la web, críticas y
opiniones, se responsabilizan sus autores, así como de las opiniones personales
vertidas por sus colaboradores, entrevistados, articulistas y foreros.
Respeta la propiedad intelectual,
respeta el trabajo de los demás. |
Dirección
y diseño web (webmaster) ANIKA
UTOPIASOFT.NET
© www.ciberanika.com |