Al entrevistarte, una no sabe por dónde empezar: el libro, la web, las
expediciones, la labor humanitaria
que haces… Teniendo en cuenta todo esto, no andan desencaminados los que hablan
de la gestación de una fábrica de los sueños…
Pedro Terrón:
Quien tiene un sueño por cumplir tiene un tesoro por conquistar. Qué afortunados
son aquellos que despiertan cada mañana con el aliciente de sentirse vivos por alcanzarlos.
Poco importa cuán grande sean, lo esencial es que jamás los dejemos atrás. En mi
caso, fue el destino o el azar quien me regaló una fábrica de sueños: Kalixti.
Me siento un privilegiado por ello. Ahora bien, los sueños no son nada fáciles de
conquistar. A veces son esquivos, caprichosos o simplemente vuelan muy alto. Los
mejores son aquellos que se hacen de rogar. Y a mí todavía me queda mucho por rogar,
mucho por compartir. Kalixti en realidad es una fábrica sueños para compartir. Soy
de la opinión que soñar en compañía resulta mucho más gratificante.

En tus novelas ocurren muchísimas cosas. Los personajes tienen que poner a prueba
su valentía y enfrentarse a varias aventuras. ¿Cómo decidió el Pedro Terrón publicista
embarcarse en la aventura de escribir una saga? (teniendo en cuenta que nunca habías
escrito un libro).
Pedro Terrón:
Simplemente me empujó la vida. Debo reconocer que nunca tuve vocación de escritor.
Es más, aunque me avergüence reconocerlo, leía pocos libros. Tenía otras aficiones
y otras inquietudes más prosaicas; poner negocios en marcha. Negocios que no funcionaron
como pensaba. Hubo un momento tan delicado -sin eufemismos, estaba en la ruina-
que necesitaba emprender un nuevo camino para recuperar la inversión hecha en un
juego de mesa llamado Las 7 Puertas. Aquel descalabro financiero me abrió una nueva
puerta; alguien me aconsejó que había una fórmula para recuperar la inversión: escribir
un libro. En ese instante pensé que era una locura. Jamás había escrito nada digno
de ser leído, tan sólo proyectos empresariales. Sin embargo, un extraño impulso
nació dentro de mí en aquel instante.
Poco después, experimenté la pasión que se siente al convertir hojas blancas y vacías
en historias llenas de sentimiento. Una pasión que te cautiva de tal forma que ya
no concibes la vida sin saborear ese dulce sabor. Y también descubrí algo más; hay
veces que detrás de un acontecimiento negativo se esconde un sendero que jamás te
atreverías a pisar si no te empuja una causa de fuerza mayor. Kalixti de alguna
forma me estaba llamando. Si no llega a ser por aquella ruina, hoy no existiría
la Saga de las Estrellas.

Aún así, por tu profesión se aprecia un dominio en las palabras. "Mi patria está
donde estén tus ojos y no necesito más reino que tu piel", un eslogan demasiado
tentador como para no caer a los pies del personaje… ¿De qué te ha servido tu trabajo
a la hora de embarcarte en este proyecto?
Pedro Terrón:
Siempre viene bien tener una formación relacionada con las letras. Ser publicista
te puede ayudar en un momento determinado a escribir una frase más o menos impactante.
No obstante, los códigos que rigen en publicidad son distintos a los que imperan
entre los
renglones de una novela. Esa frase a la que haces mención no surgió
de mi faceta de publicista sino de otra que tengo escondida. Gracias a Kalixti
descubrí a ese aprendiz de seductor que vive oculto en algún rincón de mi alma.
De vez en cuando sale a la luz y es capaz de crear personajes como Anur, Runy o
el propio Kasim en algunas fases de su vida.
También trabajaste como gerente en un videoclub. En tu web pone que eso te permitió
saber cuáles son los temas preferidos por el gran público. ¿Escogiste este género
pensando en eso o siempre te ha apetecido contar una historia así?
Pedro Terrón:
Como antes expliqué, mi afición a la escritura fue tardía. Nunca sentí la necesidad
de contar la historia de Kalixti hasta que las circunstancias me
obligaron a ello. Cuando empecé a teclear letras todo cambió. Era como si toda mi
vida hubiese estado esperando una excusa para poder escribirla. Al poco de empezar,
sin saber muy bien cómo funcionan estos caprichos del destino, supe que tenía que
contar la filosofía que se esconde tras Kalixti. Y no
podía ser otra. Los gustos del público deben ser una motivación secundaria, lo realmente
importante es narrar aquello que brota del interior. No busco premios ni alardes
literarios exacerbados, me conformo con saber que los lectores disfrutan con una
lectura sencilla y amena. Si además descubren otros mensajes más velados, entonces
es cuando me siento plenamente satisfecho.
Naciste
en Valencia, hijo de padres extremeños, te educaste en Cataluña y ahora vives en
Madrid. ¿Por eso tus novelas se sitúan de aquí para allá, recorriendo diferentes
lugares?
Pedro Terrón:
Es muy probable. Con veinticinco años había vivido en doce casas, cinco provincias
y cuatro comunidades distintas. Tantos
viajes y traslados consiguieron que
la percepción del arraigo no aflorase con fuerza dentro de mí. Entiendo que todos
estamos aquí de paso. Así surgió la necesidad de compartir una historia que tuviese
un trasfondo mundial. El desarrollo de Kalixti afecta a toda la
humanidad por esa razón se sitúa en los lugares más dispares y bellos de este planeta.
¿Es cierto que Kalixti (con s) es un nombre con el que se conoce
a la isla de Santorini y que quiere decir “la más bella”?
Pedro Terrón:
Así es. Hace años trabajé como presentador de espectáculos en varios cruceros por
el Mediterráneo. En uno de aquellos viajes, visité una isla que me dejó fascinado,
su nombre, como ya imagináis, es Santorini. Un catedrático de la Universidad de
Barcelona que viajaba con nosotros en el barco, me pasó unas fotocopias
con la historia de la isla. Antes del nombre actual se llamó Tera –fue entonces
cuando estalló el volcán que la transformó en lo que hoy es– y antes de ese
nombre la llamaban Kalisti palabra que viene del griego Kalos (el mejor). Debía
ser un lugar tan idílico que por eso le pusieron Kalisti, “la más hermosa”. Cuando
llevaba escrito más de la mitad de La Ciudad Perdida,
supe cuál era el nombre de aquella ciudad incomparable que describía en la novela;
Kalisti era la designación perfecta. Al intentar su registro en Internet averigüé
que alguien se había adelantado. Fue entonces cuando decidí cambiar la s por una
x de ese modo ganaba en fuerza y sonoridad. Así nació.
En tu primera novela, La ciudad perdida, me
llamó la atención el epílogo que advertía al lector con lo que se iba a encontrar.
¿Por qué decidiste añadirlo?
Pedro Terrón:
Siempre me ha gustado dar a Kalixti un toque muy personal. Ese epílogo era una forma
de llamar la atención del futuro lector y, de paso, advertirle de esos “guiños”
que da la vida a diario. Sólo hay que estar atento.
De hecho, “avisas” al lector de que no se va a encontrar con una obra de descripciones
detalladas y estructuras gramaticales perfectas… aún así te han calificado como
“la versión castiza de
Tolkien” (cuando él precisamente se
caracteriza por ser muy descriptivo). ¿Están todos los libros que combinan aventuras
y fantasía a ser comparados con
El señor de los anillos?
Pedro Terrón:
Por antonomasia, el libro de referencia sobre fantasía es
El Señor de los Anillos. Aunque algunos
medios de comunicación hicieron el comentario, creo que su intención era la de buscar
ciertos paralelismos entre una
saga sajona y otra española. Es evidente
que entre ambos argumentos existen muy pocas similitudes, tan sólo ciertos detalles
en la esencia de los personajes y sus misiones.
Tus novelas son como una muñeca rusa. Empiezas con una historia, y dentro hay otra
y dentro otra… todas sorprendentes ¡eso hace imposible que el lector se aburra!
Pedro Terrón:
Me encanta tu definición. Posiblemente sea una de las mejores descripciones que
se ha hecho hasta la fecha de lo que es Kalixti. El argumento principal
es, como tú bien dices, una muñeca rusa llena de otras muchas más hasta llegar a
la más pequeña, al origen. Tal como sucede en el
Enigma de las Siete estrellas (nombre genérico de la saga) donde
los protagonistas también se convierten en muñecas buscando dentro de sí otras vidas
pasadas hasta llegar a la esencia de la historia, a la enseñanza que se oculta tras
las estrellas de fuego.
También juegas con el narrador. Mantienes un punto de vista homodiegético, pero
el primer libro lo explica Runy, el segundo Dámeris y ahora nuevamente Runy. ¿Simple
diversión o algo más profundo?
Pedro Terrón:
Después de investigar al respecto, una teoría me llamó la atención, al parecer todos
tenemos un alma o espíritu gemelo que nos ayuda a evolucionar, ese sería uno de
los objetivos de la vida. Este concepto me sirvió para definir una nueva idea en
el sector editorial, con el fin de seguir manteniendo esa personalidad tan particular
de Kalixti, se me ocurrió la idea de narrar la historia en boca
de los dos protagonistas. Así tomé la decisión de que Runy describiría los episodios
impares y Dámeris los pares. El último, el séptimo, lo narrarán entre los dos.
¿Es algo que repetirás en tus próximas novelas? ¿Quizás una la explicarán los dos
protagonistas?
Pedro Terrón:
Tal como explicaba en la anterior respuesta, acertaste. Se nota que eres una kalixtina
de pro, ja, ja.
La brújula del peregrino es una novela llena de
aventuras, pero por encima de todo es una novela de amor. Amores predestinados aunque
imposibles. ¿Crees realmente en el amor platónico que defiende que cada uno tiene
su alma gemela y hay que encontrarla?
Pedro Terrón:
Kalixti es una
historia de amor más allá del tiempo.
Quizás en la primera entrega no resulte tan obvio. Es a partir de
La Llave del Amanecer cuando resulta más patente. Como comenté antes,
sí creo en las almas gemelas y que éstas no se buscan, se encuentran. Tal como sucede
en Kalixti. Las estrellas son el hilo conductor que les obliga
a reencontrarse una y otra vez. Lógicamente hay otros elementos que también consiguen
ir más allá de la muerte. La lucha entre el bien y el mal parece tan eterna como
el amor.
Hay una frase de Runy que me gusta mucho, comenta que ya no es el mismo, "soy la
suma de todos los que fui en el pasado. De los que conozco y de los que me quedan
por conocer…"
Pedro Terrón:
Probablemente esa sería la conclusión a la que llegaría una persona si comprobase
que la reencarnación existe. Es lógico que el protagonista cuando queda a solas
haga una reflexión sobre su sistema de creencias. Descubrir algo así debe ser impactante.
Es cierto que el personaje de Runy ha madurado mucho. Ahoya ya no es aquel jovencito
que se las ve negras para controlar sus impulsos
sexuales. Sin embargo, aún comete
errores. ¿No era arriesgado que
el protagonista cometiese un delito tan grave como el que comete Kasim?
Pedro Terrón:
Kalixti es una historia de seres humanos. En la realidad, las personas
cambian, evolucionan con el deambular de los años. Los protagonistas también. Por
el momento van por la tercera entrega y todavía les queda mucho por aprender, por
mejorar. Estoy de acuerdo en que resulta muy arriesgado dejar que el protagonista
principal de una novela se comporte como un desalmado. Ese era el reto. Me gusta
sorprender, quebrar la mente del lector. Con siete novelas de por medio es necesario
ser original en el guión, en la estructura, en los guiños, en los finales. El todo
debe sonar como una obertura plena de matices distintos pero con una musicalidad
afín.
En este capítulo quería abordar un tema delicado, más social. Las aventuras y desventuras
de Kasim me sirvieron para plantear, por un lado, un libro denuncia y, por otro,
un homenaje a la mujer. Al menos, esa era mi intención.
Los temas que tratas también son más relevantes ahora. Por ejemplo, la discriminación
sexual en algunos países… ¿Decidiste incluir estos temas como denuncia tras viajar
a países menos desarrollados con la Fundación Kalixti?
Pedro Terrón:
Es muy triste descubrir
cómo se trata a la mujer en muchos países.
Posiblemente suceda porque los hombres dominantes en el fondo tienen miedo de comprobar
que ellas son mejores que ellos en muchos aspectos. Aquellas personas que tenemos
la oportunidad de comunicar, creo que también tenemos la obligación de usar ese
poder de un modo positivo. La lectura puede servir para pasar un buen rato y, a
la vez, para despertar conciencias. Esa es una de las facetas más comprometidas
de Kalixti. De siempre he sentido un empuje o inquietud interior
que me anima a tratar de mejorar este mundo en la medida de mis posibilidades. Estoy
hablando de otra fábrica de sueños más íntima, más profunda.
Una curiosidad, me ha llamado la atención que en los agradecimientos de
La brújula del peregrino menciones a Chambao…¿Por qué?
Pedro Terrón:
El sonido de Chambao reverberaba en el ambiente al corregir la parte de Sri Lanka.
Por cierto, algunas de sus letras son muy… como lo diría… kalixtinas. Si ellos me
permiten el símil y siempre desde el más absoluto respeto y admiración.
La música española tiene un papel importante
en tu libro, sin embargo no es una canción de Chambao, sino de Alex Ubago. ¿Supiste
en seguida que Sin miedo a nada sería la canción de Runy y Dámeris?
Pedro Terrón:
La canción de Alex Ubago se ajustaba al argumento como el látex de un guante a los
dedos del cirujano. Los protagonistas, comprometidos con sus respectivas parejas
pero conscientes de ser almas gemelas, se movían igual que funámbulos sobre un cable
suspendido en el aire, sin red. Abrasados por la pasión contenida, el miedo se vuelve
su compañero de viaje. Parecía como si Ubago hubiese escrito la canción para ellos.
Era el complemento perfecto para vivir ese momento tan especial frente al Mediterráneo,
en la noche ibicenca.
En esta novela conocemos un poco más al personaje de Yarami. ¿Nos irás presentando
en las siguientes entregas a los demás
personajes?
Pedro Terrón:
Por supuesto. Creo que incorporar poco a poco a los siete voluntarios que participaron
en la épica creación de las estrellas, concede al
guión la posibilidad de crecer en intensidad
y emoción. Aprovecho la oportunidad para descubrir un pequeño secreto de la cuarta
entrega, en el siguiente capítulo es muy posible que entre en escena Alian, aquel
personaje que en La Ciudad Perdida se enfrentó
a los salvajes uros.
...en estos momentos estamos planteando una curiosa
iniciativa con el fin de buscar apoyo popular para que la saga pueda llevarse al
cine. Mantenemos contacto con productoras y directores para que la propuesta se
haga realidad...
La estructura del libro y la fluidez de los diálogos resultan muy cinematográficos.
Me consta que hay un proyecto para adaptar la saga a la gran pantalla. ¿Existe ya
algo tangible o aún se está estudiando la idea?
Pedro Terrón:
Precisamente en estos momentos estamos planteando una curiosa iniciativa con el
fin de buscar apoyo popular para que la saga pueda llevarse al cine. Mantenemos
contacto con productoras y directores para que la propuesta se haga realidad. Quién
sabe, quizás a través de vuestra web y la nuestra pueda haber una estrecha colaboración
en este sentido. Como decimos en Kalixti, dejaremos que el Universo
enrede.
Tengo entendido que querías regalar las Copas del Alma a Leticia y el Príncipe
Felipe. ¿Lo lograste?
Pedro Terrón:
Cuando surgió la idea fue poco antes de su boda. En aquellos días recibieron infinidad
de regalos venidos de todo el mundo. Ante tal avalancha, se pensó que no era el
momento más propicio para hacerles entrega del mismo. Llegamos a la conclusión de
que surgirían otras circunstancias más puntuales del Proyecto
Kalixti donde el cofre de las Copas con Alma podría tener mayor protagonismo.
El tiempo nos dirá cuándo, dónde y cómo hacerlo.
He ido visitando tu página web y además de ser muy completa, he comprobado que no
te faltan seguidores. Imagino que recibes muchos mensajes de tus lectores ¿Qué es
lo que más te comentan?
Pedro Terrón:
Puedo decir en voz muy alta que me siento un privilegiado por tener unos seguidores
tan fieles y tan participativos. La verdad es que algunos de ellos los considero
mis amigos. Reconozco que últimamente no les dedico el tiempo que merecen y el problema
es que cada vez tengo menos disponible.
Los comentarios son variados aunque quizá el más habitual sea el consabido “¿para
cuándo la cuarta?”, ja, ja. Se nota que tienen ganas de leer la próxima
novela.
¿Podrías explicarnos cómo va la fundación Kalixti
y qué has conseguido hasta el momento con ella?
Pedro Terrón:
Ver funcionar la Asociación Kalixti a pleno
rendimiento es uno de mis sueños pendientes de cumplir. Para mí, el más gratificante.
Sin embargo, todavía necesita un tiempo para poder arrancar como tenemos previsto.
La vida de algunos escritores no es tan cómoda como pudiera parecer. Son pocos los
que consiguen vivir exclusivamente de sus obras. Para poder mantener una entidad
sin ánimo de lucro capaz de colaborar activamente en proyectos humanitarios se necesita
dinero. De ahí surge esa inquietud mía de poner en marcha iniciativas que generen
los recursos suficientes para llevar a cabo acciones con resultados palpables. Si
la saga de novelas se llevase al cine y las películas tuviesen éxito, la Asociación
Kalixti sería una realidad. Tengo previsto entregar el 50% de los beneficios que
obtenga. De hecho, ya tengo pensados algunos proyectos concretos.
¿Estás trabajando ya en la cuarta entrega de esta saga o necesitas un tiempo de
desconexión antes de embarcarte en otra aventura?
Pedro Terrón:
Entre novela y novela es conveniente una desconexión, un tiempo intermedio para
dejar a la mente y al destino que enreden. Cada episodio necesita tener su dosis
de originalidad, de cambio o evolución.
El lector precisa que la historia vuelva
a sorprender, a cautivar. Conseguir que cada capítulo tenga su propia personalidad
es una tarea que requiere una maduración.
Sabemos que nunca desveláis nada sobre vuestros próximos trabajos… pero ¿algo que
nos puedas adelantar?
Pedro Terrón:
Ahora mismo recabo datos e investigo la historia de cierto personaje destacado en
la historia de la humanidad. Me gustaría dar algunas pistas pero sé de algunas kalixtinas
que son especialmente hábiles a la hora de desvelar misterios, e igualmente hábiles
para sonsacarme la información. Esta vez me haré el duro, ja, ja. Habrá que esperar
unos cuantos meses. Tan solo avanzaré que Dámeris (ella cuenta la historia) también
necesita “desconectar” y viaja a Sudamérica tras la pista de una
escultura que se ha encontrado en un
pueblecito minero.
Volvemos al inicio de la entrevista: 3 libros, la página web, la adaptación al cine,
las expediciones, la fundación Kalixti… Eso sí que es sacar partido de tu tiempo
y aprovechar al máximo. ¿Nos sorprenderás con algo más?
Pedro Terrón:
Según vaya llenándose la fábrica de sueños cumplidos seguro que aparecerán otras
inquietudes. ¿Os he hablado de unos viajes lúdico-culturales llamados “Peregrinos
de estrellas”? ¿No? Bueno, pues eso será más adelante. Un año de estos, ja, ja.
Hasta siempre… Que las estrellas os guíen…
Muchísimas
gracias, Pedro. Enhorabuena por tus libros y gracias por haberme hecho pasar momentos
tan agradables leyéndolos. Realmente los he disfrutado mucho. Te deseo muchísima
suerte (aunque ya la tienes) y…. ¡que las estrellas te guíen!
Por cortesía de Pedro Terrón puedes descargarte las siguientes
imágenes:
DIORAMA
Escena de los cocodrilos perteneciente a la 2ª novela de la saga, "La llave del
amanecer"
CUADRO
Reproducción de un poster que hizo un joven artista de la 1ª escena de la saga
Patricia Tena ©
www.ciberanika.com
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Ficha "La Brújula del Peregrino" en Anika Entre Libros
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