Home
ANIKA ENTRE LIBROS www.ciberanika.com
 
Entrevista a Ricardo Menéndez Salmón 
para Anika Entre Libros
Por Manel Haro
Ricardo Menéndez Salmón nació en Gijón en 1971 y es licenciado en filosofía. Ha escrito varios libros de relatos, por los que ha recibido varios premios: obtuvo el de Narrativa de la Asociación de Escritores Asturianos y el reconocidísimo premio Juan Rulfo.

También ha escrito poesía, teatro y novela. En esta ocasión ha publicado en Seix Barral "La ofensa", una novela donde se reflexiona hasta qué punto el ser humano puede soportar situaciones de horror como fue la Segunda Guerra Mundial y en qué medida el cuerpo humano puede dejar de responder ante la crudeza de las situaciones exteriores.

Escritores como Enrique Vila-Matas o Rosa Montero han elogiado esta novela corta pero intensa. Anika Entre Libros ha hablado con él sobre esta novela, "La ofensa".
...Estamos tan acostumbrados al horror, aunque sea casi siempre un horror televisado, diferido, experimentado al modo de los esclavos de la caverna platónica, que vivimos adormecidos... 

  

                      ENTREVISTA

Ricardo, para empezar, ¿cómo se gesta esta novela que tanto éxito está teniendo?

Ricardo Menéndez Salmón:

La ofensa surge de una intuición poética muy simple, la de un hombre enfrentado a una manifestación extrema del horror. La primera imagen que me asaltó fue la del episodio central, la quema de la iglesia; en realidad, La ofensa no es más que el intento por dotar de un antes y un después a ese suceso, por revestir de unas circunstancias particulares ese hecho capital para así reflexionar sobre sus consecuencias éticas, a nivel individual, y morales, a nivel colectivo.



La ofensa entra en materia ya en las primeras páginas y a lo largo de ella eludes cargarla con demasiados datos históricos yendo directamente al grano. ¿Tenías intención de que así fuera o te surge de forma automática, teniendo en cuenta que te has dedicado mucho tiempo al relato corto?

Ricardo Menéndez Salmón:

La apuesta por la concisión fue consciente. Desde el principio tuve claro que no quería escribir otra narración de guerra al uso, donde una multitud de personajes o el detalle en la peripecia fueran lo más importante. Mi objetivo era una dramatización plena, que la novela trabajara no por acumulación, de forma centrífuga, sino por condensación, de forma centrípeta. Desde esa óptica es posible que mi vocación de escritor de relatos haya desempeñado en la redacción de La ofensa un papel, si no esencial, al menos importante.



Tengo la sensación de que la Segunda Guerra Mundial no es más que una excusa para poder reflexionar sobre ciertos aspectos del ser humano. Podría haber sido cualquier otra guerra y el contenido podría ser el mismo.

Ricardo Menéndez Salmón:

Sin duda. Si uno bucea en la Historia, encuentra que, bajo la infinidad de guerras vividas, alientan unos pocos intereses una y mil veces repetidos: el ansia de territorio, la implantación de una ideología, el provecho económico. Kurt podría ser un marine en Bagdad, un soldado de Thiers durante la Comuna o un extremeño en los tercios de Flandes. Lo que sucede es que la Segunda Guerra Mundial me interesaba por dos razones fundamentales: porque de ella surgió el dibujo de la Europa que a mí me ha tocado vivir, al menos hasta la caída del Muro, y porque en su interior lleva esa especie de agujero negro de nuestra cordura como especie: el Holocausto.

 

Supongo que la pérdida de sensibilidad del protagonista es una metáfora de lo que sentimos todos cuando vemos la televisión y ya no sentimos ningún tipo de dolor ante las guerras que hay. Parece que nos hemos inmunizado contra las imágenes que nos llegan.

Ricardo Menéndez Salmón:

Estoy convencido de que nuestra capacidad para sentir se viene resintiendo hace tiempo por hartazgo. Somos como una pila saturada. O, si quieres, como una civilización decadente, a la que ya nada admira ni sorprende, salvo las estupideces, las frivolidades y las extravagancias. Estamos tan acostumbrados al horror, aunque sea casi siempre un horror televisado, diferido, experimentado al modo de los esclavos de la caverna platónica, que vivimos adormecidos. En ese sentido, es obvio que Kurt puede ser admirado como un símbolo, como una metáfora de la actitud que buena parte del mundo mantuvo durante mucho tiempo frente a un fenómeno como el nazismo.



El otro gran tema de la novela es el cuerpo. Hasta qué punto el cuerpo se puede desvincular de la mente humana. ¿Has reflexionado mucho sobre ello antes de escribir la novela?

Ricardo Menéndez Salmón:

Por mi formación filosófica siempre me ha apasionado el problema del cuerpo. Dónde están sus límites, si eso que llamamos mente tiene una base material o es algo más, las grandes preguntas acerca del dualismo alma/cuerpo. Ligado a esos debates aparece, obviamente, el tema de la sensibilidad. ¿Es la sensibilidad algo exclusivamente natural o los procesos culturales, nuestra educación, por ejemplo, influyen sobre ella?

 

Ahí hay mucho de Platón, ¿no?

Ricardo Menéndez Salmón:

Hay Platón, por descontado, porque allí donde surge un debate filosófico serio es imposible escapar a Platón, pero también hay mucha filosofía racionalista, con la oposición entre una postura idealista, que vendría representada por Descartes, y una postura materialista, que es la que a mí me compromete, representada por Spinoza, a quien considero el gran filósofo del cuerpo.



Hay un momento en que se dice en el libro “al fin y al cabo, aunque parezca poca cosa, un nombre es lo que somos”. Muchas veces, cuando no somos un nombre, somos un número. ¿Forma parte eso de esa falta de sensibilidad del ser humano hacia el ser humano?

Ricardo Menéndez Salmón:

La conversión del individuo en dígito, como en Auschwitz o en las listas de la Seguridad Social, es, en efecto, sumamente perversa. Hay un olvido del rostro, de la biografía, de lo singular en quienes nos rodean, que provoca pánico. Los muertos del Primer Mundo aún tienen rostro, pero qué pasa con los muertos en las hambrunas y en los desastres naturales, qué pasa con los muertos que en Irak son sólo una cifra en la web de Human Rights Watch o del Pentágono. Si lo piensas fríamente, vengar la ofensa de los 3.000 muertos de las Torres Gemelas ha implicado convertir en mera estadística a cientos de miles de personas en todo el mundo. Por desgracia, los muertos no son cantidades homogéneas.



En la novela, Kurt, un sastre que vive humildemente de su trabajo, de repente se ve invadiendo Francia, donde, viendo la fiereza de los alemanes, pierde la sensibilidad. Supongo que has querido reflejar también la importancia del azar en la vida de Kurt (que por extensión podría ser cualquier otra persona).

Ricardo Menéndez Salmón:

Las tres partes de La ofensa pueden ser leídas como acercamientos a grandes ideas, la muerte, el amor o la fatalidad, ideas hegemónicas que nos comprometen como individuos desde hace miles de años. Y es cierto que el azar, sobre todo en la primera y en la última parte del libro, desempeña un papel primordial. Kurt se ve empujado a vivir una vida ajena, con la que nunca había soñado. Estoy convencido de que nuestra existencia depende, con mucha mayor intensidad de lo que creemos, de la casualidad.



Una curiosidad, tú que eres licenciado en Filosofía, ¿hay algún filósofo que te guste especialmente de los que se han ocupado de dar explicaciones a la situación del ser humano en situaciones de guerra?

Ricardo Menéndez Salmón:

Yo soy un pesimista antropológico. Creo que el Homo sapiens, como especie, no tiene remedio, aunque existen hombres y mujeres maravillosos. Desde esa perspectiva, me interesan todos aquellos filósofos que han estudiado la guerra como algo irremediable, casi orgánico, como parte consustancial a nuestra naturaleza: desde Heráclito hasta Hegel, pasando, por supuesto, por Maquiavelo o Hobbes.

 

Ricardo, para acabar, algunos escritores como Rosa Montero, Enrique Vila-Matas… han elogiado tu novela. ¿Qué se siente ante estos comentarios?

Ricardo Menéndez Salmón:

Se siente gratitud, por descontado, porque, al menos en el caso de Vila-Matas, no tengo el placer de conocerlo, lo que me lleva a pensar que su elogio es sincero y desinteresado. Y también se experimenta cierto vértigo, porque uno, de pronto, se halla en boca de personas que, hasta hace muy poco, veía muy lejanas.



Pues felicidades por el éxito de la novela y muchas gracias por tu tiempo.

Ricardo Menéndez Salmón:

Muchas gracias a ti, Manel, y a todos los que lleváis adelante este proyecto.

 

Manel Haro © www.ciberanika.com

Tablón de portadas

Enlaces Relacionados

Ficha "La Ofensa" en Anika Entre Libros

 
RESPONSABILIDADES: En esta web no existe ningún tipo de copia literal por parte de Anika a menos que le hayan dado permiso para su uso autores o editoriales, o que no pertenezca a las propias fichas personales de libros de leídos de la webmaster. Anika es creadora y dueña única de los argumentos y opiniones de "Anika Entre Libros" firmados por ella, y por ello decide hacer públicos sus propios textos. Si alguien quiere utilizar cualquier parte de esta web póngase en contacto con ella. Del resto de la web, críticas y opiniones, se responsabilizan sus autores, así como de las opiniones personales vertidas por sus colaboradores, entrevistados, articulistas y foreros. Respeta la propiedad intelectual, respeta el trabajo de los demás.

Dirección y diseño web (webmaster) ANIKA
UTOPIASOFT.NET
© www.ciberanika.com
Datos de acceso
Nick:
Contraseña:



 Menu
Regístrate con tu nombre de siempre, no pierdas tu nick y entra en sorteos gratis
Autores Destacados
Leer novedades

 Entrevistas
Entrevistas
Lista entrevistados
Escritores en Anika Entre Libros

 Literatura
Fichas Libros de portada
Especial COMICS

 Sección Infantil LIJ
La Casita de Amigos de Erik REVISTA
Fichas Infantiles LIJ

 Articulos
Libros-Recuerdos
ArtiLiteratura 2009
ArtiLiteratura 2007-2008
ArtiLiteratura 04-06
La Camillla de Doña Zoila
Doña Zoila 2003-2006

 Miscelanea
Gazapos Literarios
Personajes de Ficción
Trailers de Libros

 Participa
Quiero Participar
Comenta-Cuentos
Proyecto Versiones

 Lee Online
Lee Online
Relatos de Anika
Firmas: Javier Rey de Sola
Firmas: José Santos

 Informate
Biografías
Hª de la Literatura
Certámenes Literarios
Herramientas

 Otros
Enlaces Autores
Suscríbete al Boletín
Colaboradores
Editoriales Colaboradoras
Contacto para Editoriales
F.A.Q.
Premios Recibidos
Información Ciberanika
Logos y Banners
Anunciarse Publicidad

Opciones Usuario
Ultimos Comentarios Registrados


Novedades Editoriales


Ultimos Comentarios Invitados



Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de la web sin permiso explícito o sin nombrar la procedencia con enlace activo y correcto a http://www.ciberanika.com

COMPRANDO DESDE AQUI AYUDAS A ANIKA ENTRE LIBROS
 
Ve directo a la sección de La Casa del Libro que te interesa:
Ofertas
Novedades
Últimas Novedades
Los más vendidos
Recomendados
regalos y complementos para lectura
 

 
LIBROS DEDICADOS, un lugar donde visualizar las firmas y dedicatorias de los escritores en sus libros cuando nos los firman. Una bonita imagen que compartir. Si tienes algún libro firmado y dedicado y para ti es especial o tiene alguna anécdota que añadir, participa enviando en .jpg la dedicatoria incluyendo Libro, Autor y tu nombre (si hay anécdota, inclúyela y compártela). Si eres escritor y tienes algún libro dedicado, tú también estás invitado a participar. Envíalo a este correo Aquí. Para entrar en LIBROS DEDICADOS, AQUÍ MISMO.

Privacidad Legal Empresa