ENTREVISTA
¿Por qué se animó a escribir sobre
los barrios de la Zona Franca de Barcelona?
Francisco Candel:
Principalmente porque yo vivo aquí; nací en Casas Altas (Valencia), pero siendo
muy pequeño me trasladé a
Barcelona y viví durante algunos años en las Casas Baratas
(Barcelona). Luego vine a la Zona Franca. Mi novela
Donde la ciudad cambia su nombre
es principalmente sobre las Casas Baratas.
¿Cómo diría que ha sido la imagen
que ha dado del barrio?
Francisco Candel:
Yo lo que hice es hacer una fotografía del barrio, es decir, puse en mi libro lo
que sucedía. Eso teniendo en cuenta que la gente vivía muy junta, las puertas de
las casas siempre estaban abiertas a la calle, eran casas pareadas y había mucha
vida en la calle. Eso provocaba que, en ocasiones, hubiese conflictos entre los
vecinos. Yo simplemente recogí la vida de las Casas Baratas y lo puse en el libro.
Muchos vecinos se quejaron de que
la imagen que usted dio de ellos era incierta, inventada y muy negativa. ¿Cree usted
que se ajusta a la realidad la imagen que ha dado de ellos en su obra?
Francisco Candel:
Cuando se refleja a la gente sus aspectos negativos, es normal que se molesten.
Ellos ven que salen mal retratados y protestan porque no les gusta esta manera de
describirlos en el libro. Lo cierto es que el único error que pude haber cometido
fue poner los nombres reales de los
personajes, de los vecinos del barrio. Si hubiese
puesto nombres diferentes, quizá no hubiese pasado tanto. De ese modo la gente se
vio reflejada y les molestó. Pero eso es normal.
¿Por qué escogió el título Donde la ciudad
cambia su nombre?
Francisco Candel:
En realidad el título no lo escogí yo, fue el editor. Yo quería que la novela se
llamase El dado, porque en esa época estaba de moda
Delibes,
Cela… y sus títulos
eran, por ejemplo,
La colmena, como símbolo de concentración de gente.
Un dado es
una figura de seis caras con facetas diferentes y por esa razón quise llamarlo así,
pero cuando hablé con el editor, me dijo que lo primero que debía cambiarse era
el título. Se pensó en varios y al final se puso ese,
Donde la ciudad cambia su nombre.
La gente tiene una imagen de Barcelona muy positiva, pero muchos no conocen
las zonas suburbiales, porque las Casas Baratas es zona suburbial. Aunque ahora
se les llama periféricas. Se crea una imagen de Barcelona muy buena hasta que entramos
en estas zonas y ahí la Barcelona que todos conocen empieza a perder su nombre,
su buen nombre. Debo reconocer que me costó encontrar ese título.
¿Se esperaba usted la reacción
de sus vecinos?
Francisco Candel:
No, para nada. Yo creí que nadie iba a leerlo, pero resultó que el libro se compró,
se leyó y se le criticó, claro.
Dice usted que en
¡Dios, la que se armó!
que había vecinos especialmente molestos como “el Marcelino”. ¿Qué pasó con
esta gente? ¿Los recuerda?
Francisco Candel:
Sí que los recuerdo, de hecho al Marcelino, que todavía vive
(1), lo veo a veces por la Zona Franca con su bolsa de la compra y dando
grandes zancadas. De aquella gente no quedan demasiados con vida
(2), por ejemplo “El Perchas” murió. “El Perchas” y el Marcelino eran
personas que la justicia se la tomaban por su mano. Si alguien les hacía algo, ellos
debían devolverla, no esperaban a nada. Cuando vieron el libro, se molestaron mucho
conmigo y formaron una buena. Pero bueno, todo acabó bien, el Marcelino y yo nos
hicimos muy amigos. Incluso una vez me dijo que él me daría temas para que yo escribiese
libros. Acepté y me trajo un papel en el que ponía “de cómo me fui a vender ajos
a Sabadell y me peleé con uno” (risas). Le dije “pero, Marcelino, ¿qué hago yo con esto?”. Él me respondió que yo sabía hacerlo y que sacaría de ahí un libro.
(1) Ya no vive, murió el 28 de diciembre de 2006 (era mi abuelo).
(2) Hace pocas semanas murió el último de los personajes de la novela. Ahora solo
queda vivo el autor. Paradojas de la vida.
Todo un personaje el Marcelino.
Parece invención de
Dickens.
Francisco Candel:
(Risas) Una anécdota de este hombre fue la siguiente: vino una estudiante alemana
a las Casas Baratas para hacer una tesis doctoral sobre el libro, ya que había leído
una traducción al alemán. Quiso ver a varios vecinos, entre ellos el Marcelino.
Le llamó a la puerta y salió la Rosalía, su mujer. La alemana le dice “quisiera
conocer al Marcelino”. El Marcelino gritó: “Rosalía, trae la barra de hierro”.
Cuando
la trae, la coge y se la pone entre el puño y el pecho y con la fuerza la dobla.
A continuación dice mostrando la barra torcida: “éste es el Marcelino”.
Era peculiar,
sin duda (risas).
Sus vecinos, sus personajes,
lo llevaron a juicio. ¿Cómo vivió eso?
Francisco Candel:
Primero un vecino del barrio dijo un día que iba a ponerme una querella. La puso
pero el juez no le hizo caso. Luego el abogado de Juan de Dios, que es el que en
la novela comete el crimen, puso otra querella y a éste sí que le hicieron caso.
Aunque tampoco pasó nada del otro mundo.
Francisco, no todo fueron malas
críticas. Algún crítico dijo que usted era superior a
Cela y que en pocos días se
vendieron más de 300 ejemplares.
Francisco Candel:
Sí, con ese libro empecé a tener un nombre dentro de la literatura. A partir de
ahí, vendía bastante.
Una lanza por el Francisco Candel,
de Ángel Carmona.
¿Lo recuerda?
Francisco Candel:
Sí, lo recuerdo. Fue un artículo precioso y muy bueno.
Un tal
García Castañeda le
envió una carta de apoyo desde Cuba. ¿Se daba cuenta del alcance que tenía su obra?
Francisco Candel:
Sí, García Castañeda era una persona que vivía en Cuba y que le había sucedido algo
similar a lo que me pasó a mí. Pero bueno, él dijo que a mí me habían dado una paliza
y no fue así.
Manuel de Pedrolo dijo que
rara vez podríamos encontrar una historia en que el
telón de fondo fuese un barrio
suburbial, alabando así a
Donde la ciudad cambia su nombre
y
Últimas tardes con Teresa, de
Marsé.
Francisco Candel:
Sí, es que no te encuentras fácilmente con una novela en que se describa un barrio
suburbial como la Zona Franca o como el barrio chino.
Juan Marsé sí lo hace en este
libro que has nombrado. Otros escritores que también se dedican a esto son
Vázquez
Montalbán (3),
Eduardo Mendoza… Son
grandes escritores y en libros como
Los mares del sur,
La ciudad de los prodigios,
hacen referencia a esa Barcelona tan poco frecuente.
(3) Murió en Bangkok en 2003.
¿Será que es difícil escribir
sobre zonas suburbiales?
Francisco Candel:
Escribir no es fácil. Sea sobre una zona suburbial o no. Yo tuve la ventaja de que
vivía allí mismo, en las Casas Baratas, pero aun así no fue fácil. Hubo gente que
me decía “yo también puedo escribir lo que tú has escrito, lo único que has hecho
ha sido poner lo que ves, eso lo hace cualquiera”. Yo les animaba a que escribiesen
si tan claro lo tenían. Al cabo del tiempo les preguntaba cómo iban sus novelas
y me respondían que lo habían dejado debido a su dificultad. Por lo tanto es difícil.
Esta novela que escribí no era una novela típica de planteamiento, nudo y desenlace,
sino una simple fotografía de lo que pasaba entonces. Por eso decían que era fácil
escribir algo así. Pero se dieron cuenta de que no era así.
O sea que ser escritor cuesta…
Francisco Candel:
Sí que cuesta, además lo peor es que es complicadísimo publicar. Siempre puedes
presentarte a un premio literario para que alguien se lea la novela, pero incluso
eso es complicado, porque la mayoría están amañados. El Planeta es uno de ellos,
es el más tramposo de España. Además, las novelas que premia no son demasiado buenas.
A
Juan Marsé por ejemplo lo premiaron por
La muchacha de las bragas de oro, su peor
novela. Es cuestión de tener suerte en esto de ser escritor.
No me cabe la menor duda. Francisco,
última pregunta. ¿Se arrepiente de haber escrito lo que ha escrito sobre las Casas
Baratas?
Francisco Candel:
No, lo único que podría haber cambiado son los nombres, en lugar de poner los auténticos,
pero por lo demás no me arrepiento de nada.

NOTA:
Para más información sobre el “caso Candel”,
puede verse el artículo correspondiente en la sección Artiliteratura.
Manel Haro ©
www.ciberanika.com
Enlaces Relacionados
Ficha "Donde la ciudad cambia su nombre" en Anika Entre Libros
Ficha "Primera historia, primera memoria"
en Anika Entre Libros
Ficha "¡Dios, la que se armó!" en
Anika Entre Libros
Ficha "Hay una juventud que aguarda"
en Anika Entre Libros
Ficha "El santo de la madre Margarita"
en Anika Entre Libros
ESPECIAL FRANCISCO
CANDEL por Manel Haro en Anika Entre Libros
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