ENTREVISTA
Care,
este es el primer libro tuyo que leo, pero tú tienes lectores seguidores de tu obra
¿en qué se diferencia (o en qué se parece) “Dos Lunas” del resto?
Care Santos:
En el fondo, creo que si eres honesta contigo misma siempre estás escribiendo la
misma novela, por mucho que escojas un escenario futurista o uno realista. Siempre
hay determinados ingredientes básicos, marca de la casa. Mis básicos son: ritmo
trepidante, conflictos —a veces graves— de relación entre los
personajes, algún
que otro personaje relleno de sorpresa, un final meditado y realidad —documentación,
historia…— mezclada con la ficción.
El tipo de novela que me gusta leer y que aspiro
a escribir es aquella que se cimienta sobre una historia sólida, pero que aporta
algo más. No basta con
contar un cuento, hay que aspirar a
generar reflexión, una cierta toma de posiciones por parte del lector. Y creo que esta aspiración es común
a todo lo que he escrito, sin excepción. Por supuesto, también a
Dos Lunas.

A los escritores de LIJ suelo preguntarles por ese fino hilo que separa la lectura
juvenil de la lectura para adultos (que no está etiquetada, por cierto). Nuestras
edades indican que tanto para escribir como para leer, esta etiqueta es ya casi
inexistente.
Care Santos:
Todo está etiquetado. También tú y yo. Las etiquetas orientan a algunos lectores,
pero es inevitable que espanten a otros. Por fortuna, cada vez hay más lectores
que saben lo que quieren y lo que pueden encontrar, más allá de las etiquetas. Los
que más desatienden estos mandatos del editor son, por fortuna, los jóvenes. Son
listos.
No sé si estarás conmigo en que muchas veces la LIJ apenas se diferencia por tener
un lenguaje más sencillo pero unas tramas complejas y trabajadas que requieren la
concentración y atención del joven lector…
Care Santos:
La literatura para jóvenes no debe hacer concesiones al lector, sino presentarle
retos. Sólo así logrará captar su atención. Por otra parte, el lector de más de
14 años no necesita en absoluto que alguien venga a dárselo todo masticado, ni que
se lo expliquen todo, ni que utilicen un lenguaje fácil.. Todo eso son tonterías.
Lo único que necesita
el lector adolescente es un autor dispuesto a seducirle, a
hacerle soñar, participar, pensar, conocer el lado oscuro del mundo a través de
las ficción… Y, desde luego, que no le trate con condescendencia, ni como si fuera
tonto. He aquí una regla de oro: si no eres capaz de mirar a los ojos de tu lector
y verle como un igual, nunca escribas para jóvenes.
Hablemos de “Dos Lunas”. Es un libro con un ejército de personajes muy interesantes:
mellizos y gemelos. ¿Por qué los elegiste?
Care Santos:
Era tentador echar mano de unos personajes con semejante tradición a sus espaldas.
Los mitos, las leyendas, el imaginario colectivo han hecho de los gemelos seres
rodeados de un halo de magia, desde siempre.
En los
campos de concentración nazis,
los oficiales de las SS salvaban la vida de las mujeres que parían gemelos, porque
los consideraban algo así como sagrados. Como narradora, me considero inserta en
una tradición que me gusta no desatender, sino todo lo contrario. Me encanta rendirle
homenaje de vez en cuando. No podemos olvidar que de ella venimos. Y que es de lo
más rico que tenemos.
En tu libro hay varios simbolismos, háblanos de algunos: El color blanco, la lechuza,
el signo del infinito… ¿Qué representan?
Care Santos:
La lechuza es una criatura de una ambivalencia fascinante. Para algunas culturas
representa lo funesto y para otras, la fortuna. Los romanos la relacionaban con
un ser de las profundidades, para los mexicanos sigue perteneciendo al reino de
los muertos, para las culturad nórdicas, en cambio, es casi un ser celestial.
En
mi novela tiene carácter positivo, pero sin olvidar que representa a la madre de
los protagonistas, que fue brutalmente asesinada. Sigue siendo un animal ambiguo,
que
pertenece al mismo tiempo al mundo de los vivos y de los muertos.
Has publicado la vida de Eilne, Senda, Jan y Níe añadiendo un número a sus capítulos
¿lo escribiste así o después de escribir la historia la reorganizaste?
Care Santos:
Una novela como esta no puede escribirse en un orden distinto a aquel en que la
va a leer el lector. El planteamiento formal de una historia es lo bastante importante
para no dejarlo sujeto a causas tan extravagantes como una ordenación final. Hay
que premeditarlo de entrada o el suspense no funcionaría.
Mis novelas están trazadas,
de principio a fin, y mis esquemas incluyen el orden de los capítulos, el nombre
de cada uno y los contenidos concretos, antes de comenzar a escribir la primera
línea. Es la única manera de tenerlo todo bajo control, de llegar al final sin grandes
sobresaltos y –lo más importante de todo- de prever un final que no decepcione.
En realidad, en una novela casi todos los planteamientos formales se encaminan al
final, que debe estar a la altura. No podemos engañar al lector con finales flojos,
improvisados. Sería una estafa que no se merece.
“Dos Lunas” habla de presente, pasado y futuro, y el futuro que nos presentas es
terrible. ¿Por qué los héroes de esta novela, los que salvarán ese futuro insostenible,
son los únicos que no saben que lo son?
Care Santos:
Porque el futuro del mundo, tal y como hoy lo conocemos, está también en manos de
gente anónima. Cada uno de nosotros tiene una porción de futuro en sus manos. Los
jóvenes, tienen una porción más grande. Son muy parecidos, de hecho, a los protagonistas
de esta novela.
Nuestros personajes hacen –bajo mi punto de vista- un par de
viajes al pasado muy
interesantes, uno de ellos lo hacen Rea y su hermana. Otro es el de número 5. En
ambos, existe la posibilidad de las paradojas, pero en “Dos Lunas” esto está controlado
por Care Santos ¿no?
Care Santos:
Es mi trabajo. Hacer que los personajes vuelen, pero siempre hasta donde yo se lo
permita, claro. Nunca he entendido a esos colegas a quienes se les insubordinan
los personajes y las novelas les llevan hacia no sé qué derivas. Será que a mí la
marea, en una novela, nunca me lleva a ningún lugar interesante. Por eso superviso
hasta el mínimo detalle.
Con respecto al viaje de Rea y su hermana, debo decirte
que es mi pasaje preferido de esta novela, y me parece un planteamiento sugerente
para las —y los también, espero— jóvenes que lean el libro y para cualquier mujer
que se lo plantee. Si hubiéramos tenido la oportunidad de
elegir a cualquier personaje
de la historia, ¿quién nos hubiera gustado que fuera el padre de nuestros hijos?
Las adolescentes se divierten mucho cuando les planteo este juego. En la novela,
Rea y su hermana eligen a Tycho Brahe, un astrónomo del siglo XVI que fue todo un
personaje. Me divertí mucho recreándole en la novela, y también documentándome para
hacerlo. Me alegro que también los lectores se diviertan ahora con ese pasaje.
Por cierto… de poder viajar en el tiempo ¿a qué época iría Care Santos y qué haría?
Care Santos:
No iría demasiado lejos. Viajaría, por ejemplo, al día de la boda de mis abuelos.
Me sentaría a la mesa con mis bisabuelos y charlaría con ellos, y con mis abuelos,
durante dos o tres horas.
Cuando imaginaste la grieta (esa puerta al pasado y al futuro) ¿veías en tu mente
algún sitio real?
Care Santos:
Para mí, la novela tiene localizaciones muy concretas, aunque no se especifican
ni tienen ninguna importancia para los lectores, que pueden situarla donde prefieran
(y esa es la gracia).
Yo comencé a imaginar esta historia en el castillo de Turégano.
Es una población con la que tengo relación personal, muy estrecha. Aquellas almenas
me sugirieron el cautiverio de Eilne. También el entorno me sirvió para situarla
en su vida: los trigales… los pinares… La ermita en la que me basé está en Segovia,
y para mí toda la geografía de la novela es castellana.
Pero, insisto: da lo mismo.
Puede ser cualquiera. Una novela es el territorio de la imaginación, no de lo concreto.
No es una película.
Care, los niños protagonistas son chicos valientes y decididos, pero no siempre,
especialmente cuando tienen miedo. Cuando se les da la información a los que serán
los héroes de “Dos Lunas” ¿desaparece totalmente el miedo o se incrementa?
Care Santos:
Creo que mis personajes son humanos, y tienen reacciones propias de seres humanos:
Temen, se inquietan, dudan, se equivocan. Me parece mucho más interesante que sean
así que de cualquier otra forma. Una vez saben que tienen algo que hacer, una misión
que llevar a cabo, son responsables. Un poco como otros chavales que conozco, cuando
se enfrentan a grandes retos. El reto les hace más maduros, por sí mismo.
Gemelos y mellizos se sentirán más identificados con Eilne y Níe, sin embargo veo
a Jan como una vacuna. Has escrito un libro donde cualquier niño puede sentirse
identificado…
Care Santos:
Ocurre a menudo en la vida: la sorpresa te la da quien menos te lo esperas. Es un
modo de decir que todo el mundo puede depararnos una gran sorpresa, que la solución
puede estar en manos de cada uno de nosotros, que todos somos importantísimos, interesantísimos…
sólo necesitamos encontrar los ojos que sepan verlo. Jan es todos y cada uno de
los lectores, por supuesto. No creo que les cueste identificarse con él, en efecto.
No negaré que esa era la idea.
Care, háblales a los lectores de Géminis, como lugar, como punto mágico…
Care Santos:
Es una gran fortaleza en mitad de un mar helado. Tiene la misma forma que el signo
de infinito y fue construida por Lullus Illuminatus, desgarrado de dolor, con la
intención de recuperar a su hermano muerto.
No existe nada parecido salvo en mi
imaginación, claro está, pero la he imaginado tanto que ya podría decir que he estado
allí muchas veces, que conozco cada rincón de ese fantasmagórico lugar.
El entorno
en el que se ubica, por el contrario, sí existe, y está más al norte de
Islandia,
más al norte todavía de la isla de Grimsey, por donde atraviesa la línea del Círculo
Polar Ártico. Estuve allí hace algo más de un año. Es un lugar inhóspito, fantasmal
e inhabitable, donde era tentador imaginar que ocurría algo portentoso.
En tu historia también existe una especie de
Gran Hermano que
todo lo ve, un dictador
que aterroriza
¿tuviste en mente a alguien? ¿podría ser un personaje creado a base
de varios reales?
Care Santos:
Si se nos preguntara por dictadores totalitarios e idiotas, todos tendríamos alguno
en la cabeza. Quise huir de modelos concretos, eso sí, y centrarme en el sin sentido
de los totalitarismos.
La novela presenta un mundo yermo, arrasado, sí, pero en
más de un sentido. Ese dictador ha conseguido
arrasar la cultura, someter a la gente
gracias a la ignorancia. No hay que ir demasiado lejos para encontrar ejemplos muy
reales de lo mismo, como bien observas. Y tiene que ver con algo que hemos dicho
ya: no basta con urdir una historia que enganche. Tiene que haber algo más. Reflexión,
preguntas.
Yo me pregunto cuando escribo qué clase de gente somos, qué clase de
mundo hemos construido, qué solución tienen nuestros problemas. Me gustaría que
el lector también se lo preguntara. Nigro Vultur, el dictador de mi novela, cumple
ese cometido.

Y dejas caer algo que muchos solemos decir acerca de que las dictaduras sólo quieren
gente ignorante. Cuéntales a los jóvenes lectores cómo de real es esta afirmación
y por qué es tan importante la cultura.
Care Santos:
Imaginé para
Dos Lunas el peor mundo posible. Un mundo arrasado, como ya he dicho,
en muchos sentidos. Supongo que no concibo nada peor que un mundo sin conocimiento,
sin cultura, sin libros, donde la gente ya hace décadas que dejó de aprender a leer…
ni más ni menos el mundo de la novela. Un horror. No quiero imaginar nada igual.
Sería un lugar horrible. Sé que muchos lectores se horripilarán nada más de imaginarlo.
Care, yo sé que “Dos Lunas” (Ed. Montena) no es tu único libro aparecido este año;
ha salido también “Hacia
la luz” (Ed. Espasa-Calpe). Háblanos de él para terminar
la entrevista sin saltarnos la actualidad de tu obra.
Care Santos:
Hacia la luz es un
thriller que aborda el debate de la
eutanasia como trasunto.
El protagonista es un doctor de enorme reputación, que no es en absoluto lo que
parece. Lo descubrirá Miren, la nueva gerente de su clínica, antes de enamorarse
de él. Ha sido una novela complicada de escribir, pero que me ha reportado ya enormes
satisfacciones. Creo que Ángel Febles, su protagonista, es mi mejor personaje. Y
uno de los más antiguos, porque me anda rondando desde hace unos doce años. ¡Por
fin le he encontrado ocupación!
Muchas gracias por todo Care, a ver si tenemos ocasión de hablar de otros libros
tuyos. Si quieres decir algo más es tu momento.
Care Santos:
Andaré por aquí. No me perdáis de vista. Sin vosotros, no sería lo mismo.
Anika ©
www.ciberanika.com
© Imágenes: Agencia Kéryx
Títulos disponibles de la autora AQUI
Comprar "Dos Lunas"
Comprar "Hacia la Luz"
Enlaces Relacionados
Ficha "Dos Lunas" en Anika Entre Libros
Web Oficial de Care Santos
Blog de Care Santos
Próximamente ficha de "Hacia
la luz" en Anika Entre Libros
RESPONSABILIDADES: En esta
web no existe ningún tipo de copia literal por parte de Anika a menos que le hayan
dado permiso para su uso autores o editoriales, o que no pertenezca a las propias
fichas personales de libros de leídos de la webmaster. Anika es creadora y dueña
única de los argumentos y opiniones de "Anika Entre Libros" firmados por ella, y
por ello decide hacer públicos sus propios textos. Si alguien quiere utilizar cualquier
parte de esta web póngase en contacto con ella. Del resto de la web, críticas y
opiniones, se responsabilizan sus autores, así como de las opiniones personales
vertidas por sus colaboradores, entrevistados, articulistas y foreros.
Respeta la propiedad intelectual,
respeta el trabajo de los demás. |
Dirección
y diseño web (webmaster) ANIKA
UTOPIASOFT.NET
© www.ciberanika.com |