MAUS, RELATO DE UN SUPERVIVIENTE Art Spiegelman http://www.libros.ciberanika.com
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Ficha realizada por Gacela
MAUS, RELATO DE UN SUPERVIVIENTE
(Maus, a survivor's tale) Art Spiegelman
Editorial Planeta Agostini Colección Trazado. Edición de abril de 2002 Traducción al castellano de Roberto Rodríguez Género: Cómic Premio Pulitzer 1992
EDITORIAL RESERVOIR BOOKS, 2007 (Random House Mondadori) ISBN: 978-84-397-2071-3 296 Páginas
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Artie es el hijo de Vladek Spiegelman, un judío que sobrevivió a los horrores de la guerra, tras pasar por varios campos, entre ellos el de Auschwitz. Aunque la relación entre padre e hijo es algo tensa, Artie siente que tiene que contar la historia de su padre, que no debe caer en el olvido. Y lo hace como él sabe, dibujando un cómic en el que narra desde la misma intención de dibujar el libro, los encuentros con su padre en los que éste va recordando su historia, y cómo no, la propia historia: cómo esta familia judía de Polonia se vio obligada, como tantas otras, a huir intentando escapar de un horror que finalmente les atrapó. Y desde ahí, una lucha por la supervivencia en el mundo hostil de un campo de concentración gobernado por el odio y la sinrazón y la necesidad de aguantar pese a todo.
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Gacela (Registrado)
Es un libro distinto a lo que había leído antes sobre este tema. Primero porque podría parecer que un cómic es el formato menos apropiado para hablar del genocidio nazi, y sin embargo el autor va consiguiendo impresionar, describir, contar... todo a través de viñetas en las que los judíos son ratones y los alemanes, gatos. También por la propia crudeza de esta historia real, que todos conocemos pero que muchas veces obviamos... corriendo el riesgo de que caiga en el olvido. Y además porque Art Spiegelman está hablando de su propio padre, de su propia historia, y tuvo el valor de adentrarse en ella de la forma que él sabe (el cómic), sin caer en los tópicos, y con un lenguaje y un dibujo sencillo para un relato crudo que creo que merece la pena descubrir.
Kike Albéniz
Impresionante, imprescincible, inolvidable. Con estos tres adjetivos resumo mi opinión sobre esta obra de arte, que una vez que empiezas a leer ya no puedes dejar hasta acabarlo. Al final te sientes tan identificado con los personajes y les has cogido tanto cariño que quisieras que no acabara nunca. En unas pocas horas lo habréis devorado y no podréis parar de recomendárselo a todo aquel que conozcais. Este cómic tenía que ser lectura obligada en los colegios. Olvidaros los poco amigos de los cómics de que es un cómic. ME VOY CORRIENDO A LEERLO DE NUEVO.
Travis (Registrado)
Actualmente los únicos cómics que leería son los del estilo "Maus", por cierto últimamente he notado que para este tipo de trabajos más que de cómics se habla de novela gráfica ¿qué opinan del término?. Por otro lado en mi opinión un comic puede contar una historia casi tan bien como una novela, a veces incluso mejor.
Pues siempre he considerado "Maus" la mejor historia que he leído sobre el holocausto prescindiendo del soporte en el que es presentada, lo que más me interesa es la absoluta sinceridad que se despredende de la narración del personaje de Vladek (el padre del autor de la historia y protagonista de la misma) un hombre que hizo lo necesario para sobrevivir y que no se arrepiente de ello.
También recuerdo que los polacos eran cerdos y los franceses ranas y creo que también salían unos suecos con cabeza de Reno; quizás el autor quiso contar la historia como una fábula para distanciarse un poco de ella pero sinceramente no se me ocurrre porqué lo hizo, además curiosamente durante la lectura de "Maus" me olvidaba completamente de este hecho.
Para mí "Maus" es una historia primero sobre la supervivencia y la lucha por la vida (y en esto se parece también a la recientemente comentada "Soy leyenda" en La Sala de Lectura) y también es un historia sobre padres e hijos pues los que lo hayan leído sabrán que la relación entre Vladek y su hijo Art ocupa casi tanto espacio como los recuerdos de Vladek.
Joseph B. Macgregor (Registrado)
En primer lugar, agradecer el hecho que se haya elegido o un comic o novela gráfica para comentar. Considero el comic como un género más dentro de la literatura y no pienso que deba ser apreciado como un sub-género o algo aparte. Así que en ese aspecto, muy bien
En mi opinión hay dos historias en este libro:
- Por un lado, la de un autor de comics que intenta recabar documentación para la realización de un libro sobre el holacausto nazi y que acude a su anciano padre, que fue testigo y participó en estos trágicos acontecimientos.
-Por otro, la propia historia en sí, la odisea de sus padres judíos a través de un mundo en guerra, en territorio nazi.
Ambas están bien ensambladas. Ignoro si lo que me cuentan es cierto o exagerado - parece que todo es cierto - pero la virtud del comic es que yo como lector me lo creo. Todo lo que se nos narra resulta convincente y veraz.
El hecho de caracterizar cada nacionalidad con un animal me parece bien, aunque no entiendo del todo por qué los judíos son ratones y los polacos cerdos, por ejemplo. Por qué precisamente estos animales y no otros. Los judíos son ratones y los nazis gatos. Esto sí tiene una cierta lógica, pero ¿por qué los franceses son ranas...? He creído entender que era por un simple capricho del autor, pero ignoro si tengo razón en esta apreciación o no.
Hay algunas viñetas absolutamente desgarradoras, aunque el dibujo a veces es de trazo rápido e imperfecto. Es decir, nada que ver con Tintín, por ejemplo. Pero el estilo que Spiegelman da a su dibujo me parece que en muchas ocasiones consigue el patetismo adecuado.
El personaje que más me ha interesado ha sido el del padre anciano. Pienso que todas sus acciones están marcadas por su pasado, su obsesión por ahorrar (porque en el pasado ha pasado más que hambre), su racismo (porque si a un perro le das golpes al final termina mordiéndote o adquiriendo los hábitos violentos de su amo)... y en esto el libro adquiere una gran profundidad.
También me llama la atención como el hijo tiene dificultades para dibujar o imaginar pasajes de la vida de su padre, porque no los ha vivido (por ejemplo el tema del hojalatero).
En definitiva, que me ha gustado mucho y me ha parecido una lectura estupenda.
Corvo (Registrado)
Yo también destaco las dificultades del hijo para dibujar el taller, por ejemplo. Es una cura de humildad por parte del autor que nos informa que lo que está exponiendo es su visión aproximada, por su incapacidad de reproducir una realidad que no vivió.
A las pocas páginas ni me di cuenta de que eran animales. Había interiorizado las reglas de ese mundo, dando por sentado lo de las ratas, los gatos, etc...
No creo que sea la mejor visión sobre el holocausto. Personalmente, me gustó más "La lista de Schindler" de Spielberg, o "KL Reich" de Amat-Piniella, pero sí veo ciertos elementos distintivos.
Los judíos son víctimas, pero no son tratados con victimismo. El padre del autor no es perfecto, y así nos lo hace saber éste. Es racista (no quiere sentarse al lado de un negro), lo que nos lleva a preguntar dónde está la lección de la supervivencia del campo. Además, habla muy amargamente de la soledad a la que se vio sometido, cuando en momentos trágicos cada uno mira por lo suyo. En eso también se parece a "Soy leyenda". Lo que es extraño es que en todos los documentos que he leído sobre los campos de concentración se destaca una especie de solidaridad increíble en otros ámbitos, que surge por la supervivencia. ¿A quién creer?
Me gustó mucho la relación padre-hijo, muy bien desarrollada, y con unos personajes (supongo que debe ser porque es real) definidos a la perfección.
Travis (Registrado)
Los judíos son víctimas, pero no son tratados con victimismo
Sí, supongo que esta frase sería la clave del tratamiento del holocausto que se hace en "Maus" y la verdad, yo creo más en lo que cuenta este hombre que en las demás historias que he leído sobre el tema.
AdsoDmelk (Registrado)
Una obra de arte, sin duda, "MAUS". Una historia con un ritmo buenísimo, que sorprende por su realismo (esos personajes, esos diálogos), lejos del tremendismo, pero sin ocultar nada de lo que allí ocurrió al padre del autor.
Un ejemplo del poder del cómic, de las imágenes. El dibujo no es realista; esto, unido al hecho de que los personajes son animales en cierto modo suaviza una terrible historia de supervivencia.
Me gusta mucho cómo pasa del pasado al presente, cómo cuenta una historia dentro de otra.
Creo que todo el mundo debería leer este cómic. Una nueva visión, diferente, del Holocausto, más realista (a pesar de tratarse de ratones y gatos) que otras, que el cine ha sublimado o le ha otorgado una distancia que en este libro se acorta.
Anika (Registrado)
El libro que ha sacado la editorial Reservoir Books en el 2007 contiene la I y II parte de MAUS (I. Relato de un superviviente, II. Y aquí comenzaron mis problemas)
Art Spiegelman quiere escribir un libro gráfico sobre la historia de sus padres en el Holocausto. Ahora están en EEUU, su madre hace tiempo que falleció, su padre ha vuelto a casarse y él tiene verdadera curiosidad por saber si el terrible carácter de su padre (quejica, testarudo, victimario y rácano) procede del tópico que se adjudica a los judíos o tiene que ver con lo que vivió en el Holocausto. Así, cada vez que puede visita a su padre y le va sacando la historia de la vida familiar en la época del nazismo. Campos de concentración, guetos vacíos a punta de fusiles, trenes con vagones donde en el viaje morían muchas víctimas, familiares que morían, supervivencia al límite, golpes de suerte…
Pero Vladek Spiegelman va más allá, le cuenta a Art su historia desde el principio, desde que conoció a su madre, para que entendamos (para que entienda él) qué tipo de relación mantenían, pues que ella era rica pero enfermiza, algo depresiva y falta de confianza en si misma, por lo cual el Holocausto sería, para ella, una prueba impresionante a superar, ya que tanto uno como el otro pasarían por centros de concentración, y sabremos especialmente de Auschwitz y Birkenau a través de su historia familia.
Mi opinión personal:
Grandioso. Así se lo describí, con una sola palabra, a cierta persona cuando le aconsejé que no se perdiera la lectura de “Maus”. Tengo la impresión de que esa frase define mejor a “Maus” que fantástico o genial. Antes de acabar el libro no me extrañaba que hubiera ganado el Premio Pulitzer.
Utilizando la simbología de la cadena alimenticia de los animales, Art dibuja a los judíos como ratones, a los nazis como gatos, y a los salvadores como perros. Al resto en general, y principalmente porque son partidarios del nazismo, les dibuja como cerdos, algo que también es muy simbólico. Ya, sólo por esto, es impresionante el juego simbológico de las imágenes relacionadas con sus clichés.
Art confiesa que se hizo artista porque a su padre (Vladek) le parecía algo inútil y era un campo en el que no tenía que competir con él. La actitud de su padre toda su vida, mantiene a Art en alerta, él no ha vivido el Holocausto por lo tanto puede comprender que su padre haya sufrido pero ni puede ponerse en su piel, ni entiende el tipo de relación que llevan, de modo que el hijo se enfada con su padre cuando éste se pone terco, pero lo cierto es que nunca le falla. El hecho es que Spiegelman dibuja estos rostros ratoniles y ves a una familia en todo momento. Las caras de aburrimiento de Art, de preocupación o enfado de Mala (la segunda esposa de Vladek), el interés de Françoise (novia de Art) los gestos de dolor de Anja (madre de Art), las miradas aviesas de quienes no se quieren juntar con los judíos porque les pueden traer problemas… pero también vemos en esas imágenes mucho más y dibujado del modo más convincente que he visto en años: las madrigueras, el miedo, el hambre, el dolor, la solidaridad, la confusión, el pánico, la violencia, la terquedad, la tristeza, la alegría… Por eso, cuando lees “Maus” no ves ratones ni gatos, ves personas. Un logro impresionante.
Y Spiegelman lo hace desde el inicio, desde el mismo momento en que insiste ante su padre que quiere hacer ese libro y le va convenciendo, cuando discute con su novia (francesa) cómo debería dibujarla en el cómic, cuando la segunda mujer de su padre le dice que está harta de él (actualidad) y de su carácter… No es una historia que comience en Auschwitz, es una historia que recorre la historia familiar del mismo modo que se inyecta en tus venas como una droga.
Por mi parte, un libro recomendadísimo. Un 10 absoluto.
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